La Secretaría de Marina (Semar), a través de la Armada de México en funciones de Guardia Costera, aseguró más de dos toneladas de presunta cocaína en aguas del Golfo de Tehuantepec, frente a las costas de Oaxaca. El decomiso, confirmado por el Gabinete de Seguridad de México el 2 de mayo de 2026, representa uno de los golpes recientes más relevantes en términos logísticos y financieros para las redes del crimen organizado.
Detalles de la operación
De acuerdo con el comunicado oficial, la operación se desarrolló a 103 millas náuticas de la Décima Región Naval, con sede en Salina Cruz. En ese punto, unidades de superficie y vigilancia detectaron cargamentos sospechosos que derivaron en la incautación de 78 bultos embalados en bolsas negras. En su interior, las autoridades localizaron 2,155 paquetes de polvo blanco con características propias de la cocaína, con un peso ministerial total de 2,154 toneladas.
La magnitud del aseguramiento no solo radica en el volumen, sino en su potencial impacto en el mercado ilícito. Según estimaciones oficiales, la acción representa una afectación económica de aproximadamente 4.3 millones de pesos y, en palabras del propio gabinete, “evita que millones de dosis de droga lleguen a las calles”.
Estrategia de vigilancia
El despliegue forma parte de un esquema de vigilancia permanente que combina inteligencia marítima, patrullaje aéreo y presencia naval para inhibir actividades delictivas en aguas nacionales. Este modelo, reforzado en los últimos años, busca cerrar rutas clave utilizadas por organizaciones criminales para el trasiego de estupefacientes hacia América del Norte.
Otro decomiso en Chiapas
El golpe en Oaxaca no es un hecho aislado. Apenas unos días antes, el 27 de abril, un operativo similar en aguas cercanas a Chiapas permitió interceptar una embarcación menor al noroeste de Puerto Chiapas. En esa acción participaron de manera coordinada la Semar, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR).
El operativo derivó en la detención de seis personas de nacionalidad extranjera, quienes transportaban 18 bultos con un peso estimado de 904 kilogramos de cocaína. La embarcación, equipada con tres motores fuera de borda, fue detectada gracias a sistemas de vigilancia que identificaron maniobras atípicas en altamar, lo que activó un despliegue inmediato de intercepción.
Las autoridades informaron que esta acción generó una afectación económica superior a los 349 millones de pesos para las organizaciones criminales, además de impedir la distribución de miles de dosis en el mercado ilegal. Los detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público, que determinará su situación jurídica conforme avancen las investigaciones.
Impacto en la lucha contra el narcotráfico
Estos decomisos envían una señal clara sobre la capacidad operativa del Estado mexicano en zonas marítimas estratégicas. El Pacífico sur, particularmente el corredor que conecta Centroamérica con el litoral mexicano, es considerado una de las principales rutas de tráfico de cocaína hacia Estados Unidos.
El Gobierno mexicano ha insistido en que estas acciones forman parte de una estrategia integral para debilitar las finanzas del crimen organizado. La lógica es directa: cada tonelada asegurada no solo reduce la oferta de droga, sino que golpea las estructuras económicas que sostienen a los cárteles.
Sin embargo, especialistas en seguridad advierten que el impacto real depende de la continuidad y escala de los operativos. Aunque decomisos de esta magnitud son relevantes, el flujo de drogas en la región sigue siendo elevado, lo que obliga a mantener una presión constante sobre las rutas marítimas.



