Un atentado bomba ocurrido ayer en el suroeste de Colombia dejó 14 muertos y al menos 38 heridos, en medio de una serie de ataques a poco más de un mes de las elecciones presidenciales. El presidente Gustavo Petro calificó a los agresores como terroristas, fascistas y narcotraficantes.
Detalles del atentado
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, informó a través de X que se reportan 14 personas fallecidas y más de 38 heridas, entre ellas cinco menores de edad. Imágenes del incidente muestran cuerpos de víctimas, vehículos destrozados y cráteres en una carretera del Cauca, donde ocurrió la explosión.
Las autoridades atribuyeron el atentado a disidentes de la guerrilla de las FARC que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016 y continúan sembrando terror en el país.
Reacción del gobierno
El presidente Gustavo Petro declaró en X: “Los que atentaron y mataron (...) son terroristas, fascistas y narcotraficantes. Quiero los mejores soldados para enfrentarlos”. El mandatario izquierdista señaló como responsable a Iván Mordisco, el criminal más buscado del país, a quien compara con el barón de la cocaína Pablo Escobar.
Desde su llegada al poder en 2022, Petro ha intentado sin éxito negociar la paz con las mayores organizaciones armadas, que han fortalecido sus filas en los últimos años.
Ola de ataques recientes
El viernes pasado, un atentado contra una base militar en Cali, la tercera ciudad del país, dejó dos heridos e inició una serie de ataques en las regiones del Valle del Cauca y el Cauca. Según el comandante de las Fuerzas Militares, Hugo López, en los últimos dos días se han registrado 26 ataques en esos departamentos.
En 2025, sangrientos atentados contra la fuerza pública en la zona dejaron civiles muertos y marcaron la peor ola de violencia del país en la última década. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró que se ha reforzado la presencia militar y policial en la zona para hacer frente a los ataques.
Contexto electoral
La ofensiva aumenta el clima de tensión de cara a las elecciones presidenciales del 31 de mayo, en las que la seguridad es uno de los temas centrales tras el magnicidio del precandidato Miguel Uribe en junio de 2025. El delfín de Petro, el senador Iván Cepeda, es el favorito para las elecciones, seguido por los derechistas Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, según las encuestas. Los tres han denunciado amenazas de muerte y cuentan con fuertes esquemas de seguridad.
En Colombia es habitual que los grupos armados, que se financian con actividades ilegales como el narcotráfico, la minería y la extorsión, intenten ejercer presión violenta sobre los comicios presidenciales.



