Un grupo de expertos en clima y salud ha enviado una advertencia a la FIFA sobre las condiciones meteorológicas extremas que podrían afectar el Mundial 2026, programado para celebrarse en México, Estados Unidos y Canadá entre el 11 de junio y el 19 de julio. La alerta, difundida este jueves 14 de mayo, señala que el calor y la humedad podrían poner en riesgo la salud de los jugadores y los aficionados.
Carta abierta a la FIFA
La advertencia proviene de dos redes independientes de expertos: World Weather Attribution (WWA) y un grupo de veinte científicos que firmaron una "carta abierta a la FIFA". Según WWA, aproximadamente una cuarta parte de los 104 partidos programados en 16 estadios, con la participación de 48 equipos, podrían disputarse en condiciones de calor extremo. El análisis utilizó el índice de temperatura de globo y bulbo húmedo (WBGT), que combina temperatura, humedad, radiación solar y nubosidad. Un WBGT de 28°C equivale a unos 38°C en clima seco o 30°C en condiciones muy húmedas.
"Nuestra investigación demuestra que el cambio climático tiene un efecto real y medible sobre la viabilidad de organizar Copas del Mundo durante el verano en el hemisferio norte", afirmó Friederike Otto, profesora de ciencia del clima en el Imperial College de Londres y cofundadora de WWA. Los investigadores identificaron que aproximadamente 26 partidos podrían alcanzar niveles de WBGT iguales o superiores a 26°C, lo que requeriría medidas adicionales de refrigeración. Además, algunos partidos podrían superar los 28°C, un umbral considerado peligroso que podría incluso sugerir la suspensión de los encuentros.
Partidos de alto riesgo
Los científicos identificaron partidos "de alto riesgo" que se disputarán en estadios al aire libre y durante el día, especialmente en Miami, Kansas City y en las afueras de Nueva York, en Nueva Jersey. Aunque algunos estadios cuentan con climatización, lo que reduce los riesgos para jugadores y espectadores, los aficionados que se reúnan en el exterior estarán más expuestos, ya que no contarán con atención médica inmediata. "Incluso los deportistas bien preparados y aclimatados al calor suelen ser incapaces de mantener el equilibrio térmico durante ejercicios físicos intermitentes de alta intensidad por encima de los 26°C de WBGT", advierten los expertos.
Pausas insuficientes
La FIFA ha establecido dos pausas de refresco de tres minutos en el ecuador del primer y segundo tiempo de cada partido, una medida implementada por primera vez de forma sistemática en un Mundial. Sin embargo, los científicos consideran que estas pausas son insuficientes. "Está claro que las pausas de tres minutos son demasiado cortas para tener un efecto significativo en la rehidratación y en la refrigeración del cuerpo. Deberían durar al menos seis minutos", señalaron.
Simon Stiell, responsable de la ONU para el Clima, reaccionó señalando que "el riesgo de olas de calor se ha duplicado desde 1994, lo que pondrá en peligro a los jugadores y a los aficionados". Hizo un llamamiento a "actuar más rápido para proteger el deporte que amamos y a todos los que lo siguen", instando a "redoblar los esfuerzos para llevar a cabo una transición decisiva hacia las energías limpias".
Consultada por la agencia AFP, la FIFA recordó todas las medidas de prevención implantadas. "La FIFA seguirá supervisando las condiciones en tiempo real, integrando la temperatura del termómetro de globo húmedo y el índice de calor, y está preparada para aplicar los protocolos de contingencia establecidos si llegaran a producirse episodios de meteorología extrema", indicó el organismo.



