CoIDH respalda posición mexicana sobre regulación de armas tras rechazo de Corte Suprema de EE.UU.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) emitió este jueves una opinión consultiva histórica que respalda firmemente la posición del gobierno mexicano en materia de regulación de armas de fuego y combate al tráfico ilícito. Este pronunciamiento llega nueve meses después de que la Suprema Corte de Estados Unidos desechara la demanda presentada por México contra ocho empresas fabricantes de armamento.
Un respaldo jurídico internacional
En su documento, la CoIDH sostiene que los Estados de la región deben aplicar una "debida diligencia" en la regulación, supervisión y fiscalización de la comercialización de armas para prevenir efectivamente su tráfico ilícito. La opinión consultiva fue solicitada específicamente por el gobierno mexicano como parte de su estrategia integral de seguridad.
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) celebró el pronunciamiento, señalando que "refuerza la posición de México de que las empresas juegan un papel significativo en la problemática de la violencia armada". Aunque reconocen que no sustituye el litigio principal rechazado en Estados Unidos, las autoridades mexicanas consideran esta opinión como un avance jurídico internacional significativo.
El contexto de las demandas mexicanas
Durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, México presentó dos demandas estratégicas contra la industria armamentista estadounidense:
- Primera demanda: Acusaba a ocho empresas fabricantes de armas de fuego de ser corresponsables de la violencia homicida en México, argumentando que producen rifles y pistolas sabiendo que serán traficadas y utilizadas por grupos criminales mexicanos.
- Segunda demanda: Dirigida contra cinco tiendas ubicadas cerca de la frontera con México que vendieron cientos de armas posteriormente traficadas al territorio nacional.
En junio de 2025, la Suprema Corte de Estados Unidos desechó el primer litigio argumentando que el gobierno mexicano "no presentó una argumentación verosímil que pruebe que las empresas manufactureras ayudaron o fomentaron la venta de sus armas a organizaciones criminales en México".
Implicaciones y blindaje a la industria armamentista
La resolución de la Corte Suprema estadounidense representó un fortalecimiento adicional a la poderosa industria de armas de ese país, que desde 2005 goza de una protección legal especial contra demandas por lesiones causadas por sus productos. Este marco jurídico ha dificultado significativamente los esfuerzos internacionales para responsabilizar a los fabricantes por el tráfico transfronterizo de armamento.
La Cancillería mexicana, ahora bajo la presidencia de Claudia Sheinbaum, destacó que la opinión de la CoIDH "refrenda los argumentos esgrimidos por nuestro país en sus litigios estratégicos contra fabricantes y tiendas de armas en EUA por sus prácticas negligentes". El documento interamericano se convierte así en un instrumento jurídico que fortalece la posición negociadora de México en este tema bilateral crítico.
La problemática del tráfico de armas desde Estados Unidos hacia México representa uno de los desafíos de seguridad más complejos para ambos países, con implicaciones directas en los índices de violencia y la capacidad operativa de grupos del crimen organizado. La opinión consultiva de la CoIDH establece ahora un precedente regional sobre las obligaciones estatales en la regulación del comercio de armas y la prevención de su desvío hacia mercados ilícitos.
