El Gobierno de Cuba calificó como “ilegales y abusivas” las nuevas sanciones impuestas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dirigidas contra cualquier persona, extranjera o estadounidense, que opere en sectores vitales para la entrada de divisas en la isla.
Rechazo del canciller cubano
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, expresó su repudio a través de redes sociales: “Repudiable pero curioso y ridículo. El Gobierno de Estados Unidos se alarma y responde con nuevas medidas coercitivas unilaterales ilegales y abusivas contra Cuba”. Rodríguez vinculó estas sanciones a las recientes manifestaciones del 1 de mayo en La Habana, encabezadas por el general Raúl Castro y el presidente Miguel Díaz-Canel, así como a la firma de seis millones de cubanos en defensa de la patria.
“La Patria, la Revolución y el Socialismo se defienden con las ideas y con las armas. No van a amedrentarnos”, recalcó el canciller.
Detalles de las sanciones
La orden ejecutiva de Trump apunta a los pilares de la economía cubana, especialmente los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros. Cualquier persona o empresa que opere en estos rubros o haga negocios con el Gobierno de La Habana enfrentará el bloqueo total de sus activos en Estados Unidos. Además, la Casa Blanca advirtió que los bancos extranjeros que faciliten transacciones significativas para sancionados cubanos podrían perder sus cuentas en Wall Street.
Las sanciones entran en vigor de inmediato, según la administración estadounidense, debido a la capacidad de transferir fondos o activos instantáneamente, lo que permitiría eludirlas si hubiera notificación previa.
Alcance ampliado
Esta decisión representa un endurecimiento del régimen de sanciones contra la isla, que ahora no solo castiga a miembros del Gobierno cubano, sino también a ejecutivos, líderes, funcionarios o personas de cualquier nivel. Asimismo, se suspende la entrada a Estados Unidos de cualquier persona relacionada con estos criterios.
Trump justificó las medidas señalando que las políticas del Gobierno cubano constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos. “No solo están diseñadas para perjudicar a los Estados Unidos, sino que también son repugnantes para los valores morales y políticos de las sociedades libres y democráticas”, añadió la orden.



