La presión de Estados Unidos hacia México para que refuerce la lucha contra el narcotráfico sigue incrementándose con cada incidente en la frontera. Este martes, Pete Hegseth, secretario de Guerra de EU, reiteró la exigencia del presidente Donald Trump para que México aumente sus esfuerzos y evite una intervención directa de Washington.
Advertencia de Hegseth ante el Congreso
Durante una comparecencia ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes, Hegseth declaró que espera que México “dé un paso al frente” para combatir con mayor rigor a las organizaciones del narcotráfico. La advertencia surgió cuando los congresistas le cuestionaron sobre el uso de drones por parte de los cárteles y sus incursiones en territorio estadounidense, que se han incrementado en los últimos meses.
Datos alarmantes sobre drones
Según el Departamento de Seguridad Nacional de EU, en la segunda mitad de 2024 se registraron más de 60 mil vuelos de drones operados por cárteles a lo largo de la frontera sur, lo que promedia unos 330 incidentes diarios. La gravedad de estas incursiones ha llevado a medidas drásticas, como el cierre temporal del espacio aéreo en el Aeropuerto Internacional de El Paso, Texas, en febrero de 2026, después de que drones de los cárteles violaran el espacio aéreo estadounidense cerca de instalaciones militares.
Colaboración sin precedentes, pero insuficiente
Hegseth calificó la cooperación entre México y EU como una “colaboración sin precedentes” y agradeció los esfuerzos de las autoridades mexicanas. Sin embargo, instó a la Defensa y Marina de México a “continuar en la medida de lo posible, a seguir trabajando como socios y hacer más”. En marzo de 2026, durante la Conferencia de las Américas contra los Cárteles en Miami, Hegseth ya había instado a los países latinoamericanos a adoptar un enfoque militar más agresivo, advirtiendo que EU está preparado para “asumir estas amenazas y pasar a la ofensiva si es necesario”.
Declaración de cárteles como terroristas
Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, el combate contra el narcotráfico, especialmente el tráfico de fentanilo, se ha convertido en una prioridad. EU ha declarado a los principales cárteles mexicanos como organizaciones terroristas, lo que permite utilizar inteligencia militar, congelar activos, prohibir viajes y sancionar a cualquier individuo o entidad que colabore con estos grupos.
Presión y soberanía
Aunque Trump ha elogiado la relación con la presidenta Claudia Sheinbaum, ha insistido en la necesidad de intervenir en territorio mexicano, algo que México rechaza apelando a la soberanía nacional. La presión se intensificó tras la acusación de narcotráfico contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por un tribunal federal de EU. Rocha Moya, miembro de Morena, está acusado junto a otros nueve funcionarios de delitos relacionados con el tráfico de drogas y armas. México ha asegurado que EU no ha presentado “elementos de prueba” sobre su culpabilidad, aunque ha solicitado su detención con fines de extradición.



