La Fiscalía de Colombia ha decidido mantener vigentes las órdenes de captura contra el máximo líder del Clan del Golfo, Jobanis de Jesús Ávila, alias 'Chiquito Malo', y otros 28 integrantes de esta organización criminal, a pesar de la solicitud del presidente Gustavo Petro para suspenderlas en el marco de las negociaciones de paz.
Gobierno de Petro busca la paz total
A finales de abril, el Ejecutivo colombiano pidió la suspensión de las detenciones e incluyó a 'Chiquito Malo' entre los beneficiados. El Clan del Golfo, considerado una organización terrorista por Estados Unidos, ha estado adelantando conversaciones en Catar durante los últimos ocho meses para su desarme, como parte de la política de 'paz total' impulsada por Petro, que busca la desmovilización de todos los grupos armados mediante el diálogo. Sin embargo, a solo tres meses de que concluya su mandato, los avances de esta estrategia han sido limitados.
Fiscalía exige información verificable
En un comunicado oficial, la Fiscalía colombiana señaló que no accederá a detener las órdenes de captura hasta contar con 'información suficiente y verificable' que confirme el cumplimiento de los requisitos legales sobre el estado avanzado del proceso de paz. El ente judicial también recordó que 'Chiquito Malo' tiene una orden de extradición hacia Estados Unidos, aprobada por una corte colombiana, cuya ejecución depende de la autorización final del gobierno.
Perspectivas del proceso de paz
El abogado del Clan del Golfo manifestó a finales de abril que veía 'imposible' alcanzar un acuerdo de paz antes de la salida de Petro del poder, programada para el próximo 7 de agosto. De origen paramilitar, el Clan del Golfo controla gran parte del tráfico de cocaína producida en Colombia, el mayor exportador mundial de esta droga.
Con información de AFP.



