Israel interceptó barcos de ayuda humanitaria con destino a Gaza en aguas internacionales cerca de Grecia, informaron el jueves los organizadores de la flotilla, quienes condenaron la medida como una "escalada de la impunidad de Israel".
Detalles de la intercepción
Los barcos son parte de una segunda flotilla de Global Sumud que, en los últimos meses, ha intentado romper el bloqueo israelí para llevar ayuda humanitaria a los palestinos de Gaza. La flotilla zarpó del puerto de Barcelona el 12 de abril. El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, escribió en X que Israel "ha bloqueado con éxito los intentos de romper el bloqueo naval legal sobre Gaza".
En coordinación con el Gobierno griego, las personas trasladadas desde los buques de la flotilla al buque israelí serán desembarcadas en una playa griega en las próximas horas, agregó. El Gobierno griego no respondió a las solicitudes de comentarios sobre el asunto.
Reacciones de los organizadores
Los barcos fueron interceptados por Israel a última hora del miércoles en aguas internacionales frente a la península griega del Peloponeso, a cientos de kilómetros de Gaza, según los organizadores, Global Sumud Flotilla. "Esto es piratería", dijo el grupo en un comunicado. "Se trata de la detención ilegal de personas en mar abierto cerca de Creta, una afirmación de que Israel puede actuar con total impunidad, mucho más allá de sus propias fronteras, sin consecuencias".
Ningún Estado tiene derecho a reclamar, vigilar u ocupar aguas internacionales, pero Israel lo ha hecho, extendiendo su control hacia el exterior para ocupar el mar Mediterráneo frente a las costas de Europa, añadió.
Posición de Israel
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel calificó el jueves a los organizadores de la flotilla de "provocadores profesionales". El ejército israelí detuvo el pasado octubre una flotilla anterior organizada por la misma organización que intentaba llegar a la bloqueada Gaza, arrestando a la activista sueca Greta Thunberg y a más de 450 participantes.
Israel, que controla todo el acceso a la Franja de Gaza, niega estar reteniendo suministros para sus residentes, que suman más de dos millones. Sin embargo, los palestinos y los organismos de ayuda internacionales dicen que los suministros que llegan al territorio siguen siendo insuficientes, a pesar del alto el fuego alcanzado en octubre, que incluía garantías de un aumento de la ayuda.



