Hombres armados asaltaron un orfanato en el estado de Kogi, en el centro de Nigeria, y secuestraron al menos a 23 niños, de los cuales ocho continúan desaparecidos, según informaron las autoridades locales este lunes. Los secuestros masivos se han convertido en una práctica común de los grupos armados para obtener rescates rápidos en el país más poblado de África, especialmente en zonas rurales con escasa presencia gubernamental.
Detalles del ataque
Los niños fueron sacados el domingo por la noche del centro Dahallukitab Group of Schools, ubicado en una zona aislada de la capital estatal, Lokoja, señaló en un comunicado el responsable de información del estado de Kogi, Kingsley Fanwo. El funcionario agregó que una respuesta rápida y coordinada de los organismos de seguridad permitió rescatar a 15 menores. La esposa del propietario del orfanato, que al parecer operaba de manera clandestina, también fue secuestrada.
“Se llevan a cabo operaciones intensivas para garantizar el regreso seguro de las víctimas restantes y la detención de los autores”, afirmó Fanwo, quien no especificó la edad de los niños. El orfanato “operaba ilegalmente en un entorno remoto y boscoso, sin estar registrado ante el Gobierno estatal y sin el conocimiento de las autoridades competentes y los organismos de seguridad”, dijo.
Contexto de violencia en Nigeria
Nigeria enfrenta múltiples conflictos, incluyendo una insurgencia yihadista, grupos de bandidos, violencia entre agricultores y pastores, y separatistas en el sureste. La región centro-norte, donde se encuentra Kogi, ha sido escenario reciente de ataques, algunos atribuidos a grupos yihadistas.



