Desde el pasado viernes, cuando se anunció la muerte del expresidente de Estados Unidos, George H. W. Bush, a los 94 años, diversas imágenes circularon en los medios. Sin embargo, una fotografía destacó por su conmovedor mensaje: la de un perro labrador retriever recostado en la alfombra junto al ataúd del exmandatario, cubierto con la bandera estadounidense.
La publicación que conmovió al mundo
Jim McGrath, vocero de George H. W. Bush, tomó la instantánea y la compartió en su cuenta de Twitter con la frase: "Misión cumplida". El can, identificado como Sully, fue entrenado especialmente por la organización America's VetDogs para acompañar a Bush padre en sus actividades cotidianas, según informó la agrupación al HuffPost.
Sully llegó a la familia presidencial en junio de 2018. Desde entonces, diversas fotografías del perro, desde que tenía dos años, junto a su mejor amigo humano, fueron publicadas regularmente en las redes sociales. El 25 de junio de 2018, la cuenta de George H. W. Bush escribió: "Nos da mucha alegría recibir al nuevo miembro de nuestra familia. Sully, un hermoso y hermosamente entrenado labrador proveniente de @AmericasVetDogs. No podría estar más agradecido, especialmente por su compromiso con nuestros veteranos".
Un homenaje a la lealtad canina
Tras conocerse el fallecimiento del expresidente, el líder de la organización que preparó a Sully emitió un sentido mensaje para la familia: "Fue un verdadero honor darle un perro de servicio como Sully para que estuviera a lado del presidente por los últimos meses. Como un verdadero patriota y un visionario, el presidente Bush será por siempre visto por las personas con discapacidad y sus familia como un héroe por sus esfuerzos por reforzar la Ley para Estadounidenses con Discapacidad. Estamos por siempre agradecidos por su servicio a las personas de nuestro país".
El futuro de Sully
Ahora que su compañero ha partido, Sully pasará la temporada decembrina en una base en Nueva York perteneciente a America's VetDog's Smithtown. Posteriormente, se integrará al programa de perros de servicio de Walter Reed National Military Medical Center's Facility Dog Program. Allí trabajará junto a otros dos canes para brindar terapia ocupacional y física a soldados heridos en cumplimiento del deber y a militares en proceso de recuperación.



