Las llamadas de extorsión continúan aumentando en México, y según Nancy Angélica Canjura Luna, investigadora y vocera de Causa en Común, más del 65% de estas se originan desde centros penitenciarios. En entrevista, la especialista señaló que, a pesar de las reformas recientes para endurecer las sanciones y homologar el delito, "el endurecimiento de una ley no necesariamente va a implicar la reducción de un delito".
Debilidad institucional y corrupción
Canjura Luna explicó que la extorsión se fortalece por "una debilidad institucional", fallas en la investigación y la ausencia de mecanismos de inteligencia para desmantelar grupos delictivos. La corrupción, la falta de presupuesto y los bajos salarios afectan los sistemas penitenciarios, generando vulnerabilidades operativas.
Ingreso de celulares a prisiones
La investigadora afirmó que podrían existir "actos de corrupción que permitan que los custodios omitan revisiones o permitan el ingreso de equipos de telefonía celular". Además, las condiciones laborales del personal penitenciario crean "una sensación de abandono institucional que es un incentivo perverso para la corrupción".
Desafíos en la prevención
La entrevista concluyó con cuestionamientos sobre la efectividad de los inhibidores de señal y el ingreso de dispositivos móviles a los penales. La especialista enfatizó la necesidad de abordar las causas estructurales para reducir este delito.



