Bukele defiende megajuicio a pandilleros y lo equipara con Núremberg
El presidente salvadoreño Nayib Bukele comparó este miércoles el juicio colectivo contra jefes pandilleros en su país con los históricos procesos de Núremberg contra los jerarcas nazis tras la Segunda Guerra Mundial. Un total de 486 miembros de la Mara Salvatrucha (MS-13), considerada organización terrorista por Estados Unidos, son juzgados desde el lunes acusados de cometer más de 29 mil asesinatos.
El principio de responsabilidad de mando
Bukele señaló en la red social X que lo "novedoso" de este juicio masivo "es hacer responsables a los jefes pandilleros por los crímenes cometidos por sus organizaciones". El mandatario agregó: "No inventamos ese principio. Se llama 'responsabilidad de mando' y se aplicó en Europa durante los Juicios de Núremberg".
El presidente respondía así a una crítica del exdirector de Human Rights Watch, Kenneth Roth, quien consideró "injusto" el juicio colectivo que incluye a 22 líderes históricos de la MS-13. Testigos protegidos acusaron el martes a estos "ranfleros" o jefes de la pandilla que actuó como un "corporativo criminal", según el fiscal Max Muñoz.
Contexto histórico y comparaciones
En los Juicios de Núremberg, entre 1945 y 1946, juristas de los países Aliados sometieron a juicio individualizado a 21 de los más altos dirigentes del régimen nazi alemán, sentando las bases de un sistema de justicia penal internacional. Doce acusados fueron condenados a muerte y ejecutados.
En el caso salvadoreño, el grupo está acusado de 47 mil delitos cometidos entre 2012 y 2022, de acuerdo con la Fiscalía. Este megajuicio representa el primer proceso contra una estructura de mando completa de las pandillas en El Salvador.
La ofensiva antipandillas de Bukele
La política antipandillas de Nayib Bukele tomó fuerza tras el fin de una tregua informal entre gobiernos anteriores y las principales maras, especialmente la MS-13 y Barrio 18. El punto de quiebre ocurrió entre el 25 y 27 de marzo de 2022, cuando El Salvador registró una ola de 87 homicidios en tres días, incluyendo 62 asesinatos en una sola jornada.
Tras esa crisis, la Asamblea Legislativa aprobó un régimen de excepción que suspendió garantías constitucionales como:
- Límites a detenciones sin orden judicial
- Derecho de defensa inmediata
- Privacidad de comunicaciones
Desde entonces, el gobierno sostiene que los homicidios cayeron a mínimos históricos y que recuperó territorios antes controlados por las pandillas.
Críticas y consecuencias
El régimen de excepción impuesto en marzo de 2022 ha dejado más de 91 mil detenidos sin orden judicial, generando críticas de organismos de derechos humanos que denuncian:
- Arrestos arbitrarios
- Torturas
- Muertes en prisión
- Procesos sin debido proceso
La ofensiva convirtió al sistema penitenciario en eje central de la estrategia, con la apertura del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una megacárcel inaugurada en 2023 para miles de reclusos.
Organismos como Amnistía Internacional y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han documentado numerosas denuncias de violaciones a derechos humanos. A pesar de estas críticas, la política de Bukele conserva altos niveles de apoyo popular y ha sido observada por gobiernos de la región interesados en replicar su modelo de seguridad.
Investigaciones judiciales y periodísticas sostienen que también el gobierno de Bukele mantuvo contactos con líderes pandilleros antes de romper definitivamente esa vía y lanzar la ofensiva militarizada de 2022.



