Padres entregan a adolescente fugado de centro de internamiento en Sinaloa
En un hecho que destaca la colaboración familiar con las autoridades, un menor de edad que había escapado del Centro de Internamiento para Adolescentes (CIA) en Aguaruto, Sinaloa, fue entregado por sus propios padres a la Secretaría de Seguridad Pública Estatal (SSPE). El incidente, que ha generado atención en la región, ocurrió después de que el adolescente evadiera el centro el sábado 7 de marzo de 2026.
Detalles de la fuga y la entrega
Según informes oficiales, el joven, identificado como Kevin Gabriel, se encontraba internado enfrentando cargos por posesión de arma de fuego de uso exclusivo del Ejército. La SSPE detalló que la evasión se registró presuntamente por la entrada principal del sitio, desde donde el adolescente tomó un camión urbano en la zona poniente de Culiacán. Sin embargo, en un giro inesperado, sus padres decidieron cooperar con las autoridades y lo entregaron, asegurando que continuará con su proceso legal en el CIA.
Este caso no es aislado, ya que en febrero de este año, tres menores intentaron fugarse saltando la barda perimetral del mismo centro, aunque fueron ubicados rápidamente y reintegrados. La SSPE ha enfatizado que estos incidentes subrayan los desafíos de seguridad en los centros de internamiento para adolescentes.
Contexto y estadísticas preocupantes
Hasta finales de 2025, más de 80 menores de edad se encontraban detenidos en el CIA de Aguaruto por diversos delitos. La mayoría de estos casos están relacionados con:
- Posesión de armas de fuego
- Robo de vehículos
- Posesión de drogas
Estos datos, proporcionados por la Fiscalía General del Estado, reflejan una tendencia alarmante en la delincuencia juvenil en Sinaloa. La posesión de armas exclusivas del Ejército, como en el caso de Kevin Gabriel, añade un nivel adicional de gravedad a estos delitos, ya que implica riesgos significativos para la seguridad pública.
La entrega del adolescente por parte de sus padres podría interpretarse como un acto de responsabilidad familiar, pero también plantea preguntas sobre las condiciones y la supervisión en estos centros. Las autoridades han asegurado que se mantendrán vigilantes para prevenir futuros intentos de fuga y garantizar el cumplimiento de la justicia para los menores involucrados.
