Abuelita sicaria de Chalco permanece en prisión por retraso en colocación de brazalete electrónico
Doña Carlota Alfaro, conocida como la abuelita sicaria de Chalco, sigue recluida en el penal de Huitzilzingo, Estado de México, a pesar de que hace 13 días un juez autorizó su cambio a prisión domiciliaria. La medida cautelar fue modificada debido a su avanzada edad y deteriorado estado de salud, pero la falta de colocación del brazalete electrónico ha impedido su excarcelación.
Familia denuncia inacción de autoridades
Arturo Alfaro, hijo de la procesada, ha manifestado públicamente su frustración ante la situación. "Hasta la fecha, no han podido o no han querido ir a colocar el brazalete", declaró el familiar, quien asegura que todos los requisitos para el cambio de medida cautelar han sido cumplidos puntualmente por la familia.
La audiencia de revisión se celebró el 17 de marzo dentro de la Causa Penal 320/2025, derivada del Juicio de Amparo 2063/2025. En dicha audiencia, la Jueza Sexta de Distrito con sede en Nezahualcóyotl concedió la protección federal, lo que permitió al Juez de Control decretar la modificación de la medida cautelar.
Requisitos cumplidos para la prisión domiciliaria
Entre las condiciones impuestas para el cambio de prisión preventiva oficiosa a prisión domiciliaria se encontraban:
- Pago de garantía económica por 250 mil pesos, que según la familia fue cubierto el 19 de marzo.
- Acreditación de inexistencia de pasaporte vigente, requisito que aseguran fue cumplido mediante oficio de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
- Colocación de brazalete electrónico a cargo del Centro de Medidas Cautelares del Estado de México (CEMECA).
Según el comunicado familiar, el CEMECA ya realizó visitas de supervisión al domicilio y pruebas de comunicación, pero no ha procedido a instalar el dispositivo electrónico, lo que constituye el único obstáculo para la excarcelación.
Deterioro de salud y falta de fecha definida
La familia de Carlota Alfaro ha expresado preocupación por el deterioro en su estado de salud, que fue precisamente uno de los argumentos para solicitar el cambio a prisión domiciliaria. La mujer se encuentra internada en el penal de Huitzilzingo desde hace casi un año, enfrentando cargos por homicidio calificado y homicidio calificado en grado de tentativa.
Hasta el momento, no existe una fecha definida para que la imputada pueda continuar su proceso legal desde su hogar. La situación ha generado cuestionamientos sobre la eficiencia de las instituciones encargadas de ejecutar las medidas cautelares en el sistema de justicia mexicano.
El caso de la abuelita sicaria de Chalco continúa generando controversia, no solo por los graves delitos que se le imputan, sino también por las dificultades burocráticas que están retrasando la aplicación de una medida judicial ya autorizada.



