La empresa tecnológica OpenAI enfrenta una investigación en Florida para determinar si su inteligencia artificial ChatGPT tuvo un papel en el asesinato de dos personas durante un tiroteo en la Universidad Estatal de Florida (FSU) el año pasado. El fiscal general del estado, James Uthmeier, anunció que su despacho indaga el posible uso del chatbot por parte de Phoenix Ikner, un estudiante de la FSU acusado de disparar contra varias personas en el campus de Tallahassee.
Detalles de la investigación
Uthmeier declaró que los intercambios analizados muestran que Ikner "describió su plan" de ataque a ChatGPT. En particular, preguntó cómo atraer la atención de los medios nacionales, y el chatbot le proporcionó un análisis. Las autoridades no han revelado los mensajes completos por ser parte de la investigación. El fiscal afirmó: "Si ChatGPT fuera una persona, estaría enfrentando cargos por asesinato".
Respuesta de OpenAI
OpenAI rechazó las acusaciones, señalando que ChatGPT solo dio respuestas factuales a preguntas sobre información disponible en fuentes públicas y no alentó actividades ilegales. Un portavoz indicó que la empresa coopera con las autoridades y compartió proactivamente información sobre la cuenta vinculada al sospechoso.
Posible responsabilidad penal
Uthmeier reiteró que el chatbot facilitó información específica sobre armamento, municiones y horarios de mayor afluencia en el campus. Según la ley de Florida, quien "ayude, incite o aconseje" a cometer un delito es considerado coautor. Aunque ChatGPT no es una persona, el fiscal busca determinar la "culpabilidad penal" de la compañía. La acusación penal de una persona jurídica está prevista en el derecho estadounidense, pero Uthmeier reconoció que "con la IA, nos adentramos en terreno desconocido".
Solicitud de documentos
La fiscalía remitió a OpenAI una solicitud de documentos sobre su normativa interna y métodos de supervisión de modelos de IA. Esta es la primera investigación penal contra OpenAI por el uso de su chatbot en un crimen, aunque la empresa ya enfrenta otra demanda similar en Canadá. Se han reportado múltiples casos de asesinatos, crímenes violentos y suicidios que involucran inteligencia artificial, varios asociados a OpenAI.



