La violencia entre dos grupos delictivos en el municipio de Chilapa, Guerrero, ha provocado el desplazamiento forzado de al menos 96 personas, de acuerdo con reportes de autoridades locales y organizaciones de derechos humanos. Los hechos ocurrieron durante el fin de semana, cuando enfrentamientos armados entre células rivales sembraron el pánico entre la población.
Cifras oficiales
La Secretaría de Gobierno de Guerrero confirmó que, hasta el momento, se han registrado 96 personas desplazadas, entre ellas niños, mujeres y adultos mayores. Las víctimas provienen de comunidades como Santa Cruz, Tepozonalco y otras localidades cercanas. Las autoridades han instalado un refugio temporal en la cabecera municipal para atender a los afectados.
Reacción de las autoridades
El gobierno estatal informó que se mantiene en coordinación con la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano para restablecer la seguridad en la zona. Asimismo, se han iniciado diálogos con los grupos criminales para buscar una tregua que permita el retorno seguro de los desplazados. Sin embargo, hasta ahora no se ha logrado un acuerdo.
Organizaciones civiles como la Comisión de Derechos Humanos de Guerrero han condenado los hechos y exigido acciones inmediatas para proteger a la población. También han solicitado la intervención de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para garantizar la atención integral a las víctimas.
Contexto de violencia en Chilapa
Chilapa ha sido escenario de constantes enfrentamientos entre grupos del crimen organizado, principalmente por el control de la producción y tráfico de drogas. En los últimos años, la violencia ha dejado cientos de muertos y desplazados, así como una profunda crisis humanitaria. Las comunidades indígenas y campesinas son las más afectadas por esta situación.
El desplazamiento forzado es una de las consecuencias más graves de la violencia en Guerrero. Según datos de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, entre 2010 y 2023 se han registrado más de 10,000 desplazados en la entidad, siendo Chilapa uno de los municipios con mayor incidencia.
Llamado a la acción
Diversas organizaciones internacionales han hecho un llamado al gobierno federal y estatal para implementar medidas de prevención y protección. Asimismo, han solicitado que se garantice el acceso a la justicia para las víctimas y se investiguen los hechos para evitar la impunidad. La sociedad civil también ha convocado a marchas y protestas para exigir paz en la región.
Por su parte, la Iglesia Católica local ha ofrecido su apoyo a los desplazados, proporcionando alimentos, ropa y atención psicológica. El obispo de la diócesis de Chilapa hizo un llamado a la reconciliación y al diálogo para poner fin a la violencia.



