Edith Sánchez, quien dedicó más de 25 años de su vida a organizar la rutina diaria de Luis Miguel, ha roto el silencio a sus 69 años para reclamar una liquidación por su tiempo de servicio ininterrumpido. La exasistente del cantante, que enfrenta graves problemas de salud como artrosis, diabetes y dos diagnósticos de cáncer, sobrevive económicamente gracias al apoyo de familiares y amigos cercanos.
Una relación laboral sin contrato ni prestaciones
La historia comenzó cuando Sánchez tenía 31 años y acudió a una entrevista con el artista, quien solo le preguntó si contaba con visa para viajar. Desde entonces, se integró al equipo de Luis Miguel, pero nunca firmó un contrato formal ni fue dada de alta ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Durante más de dos décadas, trabajó jornadas continuas, de día y de noche, para cumplir con la agenda internacional del cantante.
"Yo nunca tuve vacaciones, nunca tuve nada, siempre estuve con él y para él", relató Sánchez en una entrevista con El País. Añadió que debido a su empleo no se casó, no tuvo hijos y se perdió celebraciones familiares. La relación era tan estrecha que el cantante la llamaba "Heidina" y ella a él "señor". "Él siempre decía que yo era su única familia, que era como su mamá. Estábamos las 24 horas juntos", recordó.
El quiebre definitivo en 2017
El punto de inflexión ocurrió en 2017, cuando Sánchez acudió al Instituto Nacional de Cancerología para su chequeo oncológico anual, un permiso que el propio artista le había otorgado. Tras confirmarse mediante biopsia que el cáncer había regresado, ella solicitó el pago de honorarios pendientes para cubrir sus gastos médicos. La respuesta fue el silencio y, posteriormente, su separación definitiva del cargo, sin recibir finiquito alguno por casi tres décadas de servicio.
Silencio del equipo legal de Luis Miguel
Durante el año que duró su tratamiento oncológico, Sánchez no percibió salario bajo el argumento de que no estaba activa laboralmente. Hasta ahora, Luis Miguel no ha emitido declaraciones públicas ni privadas sobre las acusaciones. Su equipo de representantes declinó hacer comentarios oficiales. Sánchez descarta iniciar una demanda formal debido al alto costo del proceso.
Esta nota fue redactada con información de El País y con ayuda de inteligencia artificial, revisada por un editor.



