La inseguridad se ha convertido en un obstáculo significativo para la asistencia al cine en México, según el Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2026, elaborado por la Secretaría de Cultura y el Instituto Mexicano de Cinematografía. El reporte revela que el 23.4% de la población adulta dejó de acudir a las salas por temor a ser víctima de algún delito.
Impacto diferenciado por regiones
El problema es más agudo en entidades con altos índices de violencia. Tabasco, Sinaloa, Guerrero y Guanajuato registran porcentajes superiores al promedio nacional. Además, más del 60% de la población ha restringido la salida de menores por seguridad, limitando el acceso de nuevas generaciones al cine.
Desigualdad en la distribución de salas
La distancia promedio para llegar a un cine varía drásticamente: en la Ciudad de México es menor a 1.6 km, mientras que en Oaxaca supera los 33 km y en Chiapas los 30.2 km. En Durango la distancia es de 32.53 km y en Zacatecas de 27.67 km. Esta brecha física desincentiva la asistencia y refleja una desigualdad estructural.
Desconexión cultural
El informe también señala que el 30.3% de la población (más de 21 millones de personas) no muestra interés por el cine porque no se entera de los estrenos en su localidad. A pesar de que México cuenta con 7,267 salas y es la cuarta taquilla mundial, el sector cinematográfico facturó solo 21,619 millones de pesos, equivalente al 0.07% del PIB nacional.
La nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual busca impulsar la producción y exhibición nacional, pero los retos de seguridad y acceso persisten.



