La fiestecita de Morena: el caso Rocha sacude al gobierno de Sheinbaum
La fiestecita de Morena: el caso Rocha sacude a Sheinbaum

El dicho popular reza que a cada capillita le toca su fiestecita. Nadie en Morena puede alegar sorpresa: el gobernador Rubén Rocha había sido vinculado reiteradamente con el cártel de Sinaloa. Se le acusó de que el grupo criminal operó en su elección, como publicó Rio Doce el 15 de junio de 2021, e incluso el propio "Mayo" Zambada lo señaló como operador de los "Chapitos" en el secuestro y entrega del capo a Estados Unidos, así como del asesinato de su enemigo político Héctor Cuén esa misma noche.

Acusación formal y testigos protegidos

La acusación contra el gobernador de Sinaloa y nueve cómplices más, entre ellos el senador Enrique Inzunza, no es una ocurrencia. Es producto de una investigación y de los testimonios de los "Chapitos" convertidos en testigos protegidos, exactamente el mismo proceso que llevó a la investigación, procesamiento y encarcelamiento de Genaro García Luna.

Un golpe y una oportunidad para Sheinbaum

La noticia representa un golpe y una oportunidad para el gobierno de Claudia Sheinbaum. Si se resiste y defiende a Rocha Moya y otros compañeros de partido, tensará innecesariamente la relación con el gobierno de Donald Trump. Si los entrega, sus propios correligionarios la acusarán de traidora y vendepatrias. El misil ha impactado por debajo de la línea de flotación y no hay manera de evitar que entre agua en este barco llamado Cuarta Transformación.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

El caso Rocha como parteaguas

El caso Rocha es un parteaguas en la administración de Sheinbaum. De cómo lo maneje depende en gran medida el futuro de su gobierno. Negarse a entregarlos sería un error, pero lo que claramente necesita es patear el bote, negociar con el vecino tiempo para procesarlo internamente. No hay manera de evitar una campaña con el hashtag #narcogobierno que le costará en popularidad y en preferencias de su partido.

Oportunidad para un cambio de rumbo

Al mismo tiempo, es una gran oportunidad para tomar las riendas del poder y plantear un cambio de rumbo en la selección de candidatos de su partido. Las preguntas obvias son si la presidenta podrá domar a un caballo enfurecido y desbocado; de qué tamaño es el vínculo de Morena con el crimen organizado, y sobre todo si puede negociar con el gobierno estadounidense para empatar el marcador, procesando a un o una gobernadora de oposición y sobre todo poner un límite a la persecución.

Lo más difícil: negociar con Estados Unidos

Esto último es lo más difícil. La investigación a Rocha y sus secuaces en un gran jurado en Nueva York inició hace meses, muy probablemente más de un año, pero el momento en que la Fiscalía solicitó las órdenes de aprehensión no parece ser ninguna casualidad. El gobierno estadounidense sabe que el flanco débil en el tablero de la presidenta es la corrupción de los gobiernos morenistas y lo van a usar para todo, desde para presionar en las negociaciones comerciales hasta para seguir operando con agentes dentro del territorio nacional.

Llegó la fecha de la fiestecita morenista. Que venga la procesión.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar