La mañana en que Yulixa Toloza salió de su hogar con destino a una clínica estética para concretar el cambio físico que tanto deseaba se transformó en una pesadilla. Este caso ha sacudido a Colombia y encendido las alarmas sobre los riesgos de confiar la salud a personas no calificadas que ejercen sin certificación. Una intervención estética que jamás debió realizarse terminó en desaparición, una búsqueda angustiosa y el hallazgo sin vida de la víctima, involucrando clínicas irregulares, presuntas negligencias y delitos graves.
¿Qué ocurrió con Yulixa Toloza?
Medios y autoridades que investigan el caso han revelado los primeros detalles de la muerte de Yulixa Toloza. La semana pasada, acudió a una cita en el establecimiento “Beauty Laser” donde le practicaron una supuesta lipoescultura. Alrededor de las 8 de la mañana llegó al lugar, pero pasada la 1 de la tarde, dos hombres la tomaron en brazos y, según videos en redes sociales, la subieron a un automóvil. A partir de ese instante, se perdió todo rastro de Yulixa. Horas después, su familia perdió contacto con ella. La situación escaló rápidamente al no recibir información clara del establecimiento y detectarse inconsistencias en los testimonios, lo que llevó a las autoridades a iniciar una búsqueda formal.
Los videos que alertaron
Un video difundido en redes sociales fue la pista clave para conocer el destino de Yulixa. En él se observa a la víctima en un estado deplorable: mirada perdida, aspecto pálido y evidente dificultad para respirar. A su alrededor, un grupo de personas intenta ayudarla. “Yulixa, respire normal”, dice una mujer que presuntamente trabajaba en la clínica. Yulixa libraba una batalla contra su propio cuerpo; los intentos por mantenerla despierta fueron inútiles.
Videos de entrevistas a otras pacientes también han circulado en redes, corroborando que el establecimiento operaba clandestinamente. En uno, una paciente relata cómo llegó al lugar, fue atendida y cómo el personal le advirtió los riesgos del procedimiento. Según el video, la clínica ofrecía paquetes con descuentos que incluían sedación y un procedimiento poco invasivo, con precios de hasta 50 mil pesos colombianos por noche, variando según el peso de cada paciente. Otra víctima cuenta que la dueña mostró supuestos certificados para ganar confianza, pero una vez dentro, corroboró que la clínica carecía del equipo requerido, no permitía que las pacientes se durmieran y que uno de los hombres, sin formación médica, realizó el procedimiento.
Hallazgo del cuerpo
Horas antes de la confirmación oficial, las autoridades encontraron el cuerpo de Yulixa en estado de descomposición en una zona boscosa de Apulo, Cundinamarca. Tras la captura de los primeros responsables, estos confesaron la ubicación exacta de la fosa luego de intensos interrogatorios. Medios colombianos divulgaron detalles del informe forense que describen las condiciones deplorables del hallazgo, entre matorrales espesos.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, indicó que fueron notificados dos horas después de que la víctima fuera sacada de la clínica por dos hombres. “Conocimos la información inicial el miércoles 13 de mayo a las 9:14 vía llamada al 123, donde alertan de la situación. En ese momento, no sabíamos que ella ya había salido de Bogotá; la habían sacado porque al parecer hacia las 7:20 de la noche la sacaron del sitio e inmediatamente la sacaron de Bogotá”, señaló. Horas más tarde, Galán confirmó el hallazgo mediante un video en redes sociales.
Capturas en Venezuela
El juez quinto Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Cúcuta legalizó las capturas de Jesús Alberto Hernández Morales y Kelvis Daniel Sequeira Delgado, detenidos por su presunta participación en la muerte de Yulixa Toloza. La Fiscalía General de la Nación informó que las capturas se realizaron en Maracay, estado de Aragua, y Portuguesa, gracias a la ficha de Interpol emitida desde el día de la desaparición de la mujer de 52 años. El juez desestimó las peticiones de la defensa y la Procuraduría que buscaban declarar ilegales las detenciones, considerando que los arrestos no estuvieron viciados, pese a señalamientos de presuntos engaños por parte de la Policía y la Fiscalía.
Hipótesis de la Fiscalía
Durante la audiencia, la Fiscalía expuso parte de la reconstrucción de los movimientos tras la salida de Yulixa del centro estético. Según las indagaciones, la mujer fue trasladada en un automóvil con placas UCQ-340, en el que viajaban María Fernanda Delgado —dueña del establecimiento— y Edison Torres, su pareja sentimental. La fiscal Juana Acosta explicó que el vehículo realizó varios desplazamientos antes de llegar a una vivienda vinculada con Yaneth Guerrero. “Dentro del vehículo se efectúan una serie de movimientos, los cuales indican que se encuentra en la casa de la señora Yaneth Guerrero”, señaló.
Posteriormente, María Fernanda Delgado contactó a su tío, Jesús Alberto Hernández Morales, y a Kelvis Daniel Sequeira Delgado para que viajaran desde Venezuela hasta Norte de Santander con el fin de recoger el automóvil y movilizarlo. Presuntamente, Delgado les comentó que tenía la intención de trasladarse a territorio venezolano. La Fiscalía detalló que por esa tarea se acordó un pago de 800 mil pesos.



