El obispo de la Diócesis de Matamoros, monseñor Eugenio Lira Rugarcía, manifestó su profunda preocupación por el alarmante incremento de casos de desapariciones forzadas en el estado de Tamaulipas. Durante una homilía dominical, el religioso hizo un llamado urgente a las autoridades federales y estatales para que redoblen sus esfuerzos en la búsqueda de las personas desaparecidas y se garantice la seguridad de la población.
Una crisis que no cesa
Lira Rugarcía señaló que las desapariciones se han convertido en una constante en la entidad, afectando a familias enteras que viven en la incertidumbre y el dolor. “No podemos normalizar esta situación. Cada persona que falta es un hijo, un padre, un hermano. Exigimos justicia y verdad”, declaró el obispo ante los fieles reunidos en la Catedral de Nuestra Señora del Refugio.
De acuerdo con registros de organizaciones civiles, Tamaulipas ocupa uno de los primeros lugares a nivel nacional en desapariciones, con más de 12 mil casos reportados desde 2006. La mayoría de estos incidentes están vinculados a la violencia generada por el crimen organizado, aunque también se denuncian casos de desaparición por parte de autoridades.
Llamado a la acción
El obispo no solo se dirigió a las autoridades, sino también a la sociedad en general, instando a la unidad y a la denuncia de cualquier acto sospechoso. “La indiferencia nos hace cómplices. Debemos alzar la voz y apoyar a quienes buscan a sus seres queridos”, enfatizó.
Asimismo, recordó que la Iglesia católica ha mantenido un acompañamiento constante a las víctimas indirectas de la violencia, ofreciendo apoyo espiritual y psicológico. Sin embargo, consideró que esto no es suficiente si no hay una respuesta contundente del Estado.
Respuesta de las autoridades
Hasta el momento, ni el gobierno estatal ni la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas han emitido una declaración oficial sobre las declaraciones del obispo. No obstante, fuentes cercanas a la administración estatal indicaron que se están implementando nuevas estrategias de seguridad para combatir el flagelo de las desapariciones.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han respaldado la postura del obispo y han reiterado la necesidad de crear una comisión independiente que investigue los casos de desaparición forzada en la región.
La comunidad católica de Matamoros y de otras ciudades de Tamaulipas ha mostrado su apoyo al obispo, asistiendo a misas y vigilias en memoria de los desaparecidos. “No dejaremos de orar ni de exigir”, concluyó Lira Rugarcía.



