Autoridades del Gobierno de Guerrero informaron que ya se permitió el ingreso de personal de seguridad y atención médica a la zona de Chilapa, donde los enfrentamientos entre los grupos criminales Los Ardillos y Los Tlacos han dejado un saldo de al menos 96 personas desplazadas y varios heridos.
Estrategia federal prioriza rescate de civiles
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que el Gobierno federal ha optado por privilegiar el rescate de civiles y evitar una confrontación directa con los grupos armados para impedir una escalada mayor de violencia en el municipio de Chilapa, Guerrero. “Lo que no queremos es que haya un enfrentamiento que afecte a la población civil; primero que nada hay que preservar la vida de las personas”, afirmó la mandataria al detallar la estrategia implementada en la zona.
La situación se concentra principalmente en tres comunidades donde persisten bloqueos y presencia de hombres armados. La prioridad inmediata del Gobierno es garantizar la salida de personas lesionadas y permitir el ingreso de ayuda médica y fuerzas de seguridad. “Hay personas heridas adentro, son tres poblados y tres bloqueos en distintos lugares”, explicó Sheinbaum. “Lo que estamos promoviendo primero que nada es que puedan salir las personas heridas y que se quiten los bloqueos”.
La presidenta confirmó que la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, se trasladó personalmente a Chilapa para coordinar las labores de atención y rescate en la zona de conflicto. El operativo incluye participación de la Guardia Nacional, el Ejército mexicano, Policía Estatal y personal médico que busca ingresar a las comunidades afectadas sin detonar nuevos enfrentamientos.
García Harfuch descarta negociación con grupos criminales
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, aclaró que las autoridades federales no mantienen negociaciones con grupos de la delincuencia organizada, sino únicamente con autoridades comunitarias y actores locales para facilitar el retiro de heridos y el acceso de personal de seguridad. “No hay negociación con grupos criminales”, sostuvo el funcionario federal. “Lo que se está haciendo es coordinación para poder ingresar y retirar personas lesionadas sin poner en riesgo a la población”.
Harfuch confirmó que hasta el momento tres personas heridas ya fueron trasladadas a un hospital en Chilpancingo, mientras que otras tres permanecen pendientes de evacuación. El funcionario describió el escenario como “muy delicado”, debido a la presencia de civiles armados y a la tensión que existe en la zona por la exigencia de liberación de líderes de autodefensas ligados a grupos regionales.
Desplazamiento forzado y miedo entre comunidades
La violencia entre Los Ardillos y Los Tlacos ha provocado una nueva ola de desplazamiento forzado en Guerrero, un fenómeno que desde hace años afecta distintas regiones del estado. Autoridades federales confirmaron que al menos 96 personas abandonaron sus hogares en los últimos días por temor a quedar atrapadas entre los enfrentamientos.
Habitantes de comunidades cercanas habían denunciado previamente en redes sociales y medios locales la falta de condiciones de seguridad, además de reportar ataques armados, retenes improvisados y bloqueos en caminos rurales. La tensión aumentó conforme circularon versiones sobre posibles incursiones armadas y represalias entre grupos rivales, situación que obligó a reforzar la presencia federal en la región.
Permiten ingreso a Chilapa
Autoridades del Gobierno de Guerrero informaron que ya se permitió el ingreso de personal de seguridad y atención médica a la zona de Chilapa para brindar apoyo a la población y atender a las personas lesionadas. Al lugar se trasladan el secretario de Seguridad Pública estatal y el secretario General de Gobierno, Francisco Rodríguez, acompañados por personal de la Defensa, Guardia Nacional, Policía Estatal y ambulancias, como parte de las acciones coordinadas para reforzar la atención y seguridad en la región.



