Consumo de drogas manda a prisión a estrella de los Chiefs
Drogas envían a prisión a estrella de los Chiefs

Rashee Rice, receptor de los Kansas City Chiefs, fue enviado a prisión por 30 días después de violar las condiciones de su libertad condicional derivadas de un grave accidente automovilístico ocurrido en Dallas en 2024. La Fiscalía del Estado de Texas confirmó el martes que el jugador dio positivo por marihuana, lo que activó una sanción contemplada en el acuerdo judicial alcanzado el verano pasado, cuando Rice se declaró culpable de delitos graves relacionados con colisión con lesiones corporales y carreras ilegales en vía pública.

El accidente que cambió su carrera

El caso se remonta al 30 de marzo de 2024, cuando las autoridades señalaron que Rice conducía un Lamborghini Urus a 191 kilómetros por hora sobre la autopista North Central Expressway en Dallas. Según los fiscales, el receptor realizó maniobras agresivas para esquivar tráfico antes de impactar contra otros vehículos, dejando varias personas heridas. Posteriormente, Rice abandonó la escena a pie sin auxiliar a los afectados.

El episodio provocó una tormenta mediática alrededor de una de las jóvenes figuras ofensivas más prometedoras de los Chiefs, organización que venía de conquistar el Super Bowl durante la temporada 2023. Como parte del acuerdo judicial firmado en julio de 2025, Rice recibió cinco años de libertad condicional diferida y una sentencia de 30 días de cárcel como condición de esa supervisión judicial. El positivo por marihuana representó una violación directa a esas condiciones y derivó en la activación inmediata del castigo.

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Silencio en Kansas City y cautela en la NFL

Los Chiefs evitaron profundizar sobre la situación. La franquicia declinó hacer comentarios públicos tras conocerse la resolución. Tampoco hubo una respuesta inmediata del equipo legal del jugador. Por parte de la NFL, el portavoz Brian McCarthy emitió una postura breve y reservada: “Estamos al tanto del informe y, por el momento, no haremos más comentarios”, señaló en declaraciones recogidas por Pro Football Reference.

La liga ya había suspendido anteriormente a Rice por seis partidos bajo la política de conducta personal, castigo que se sumó a una temporada marcada también por problemas físicos, incluida una lesión de rodilla que lo alejó temporalmente de los emparrillados.

De campeón del Super Bowl a enfrentar otra crisis

Rice llegó a la NFL como una de las apuestas ofensivas más explosivas surgidas de la universidad y rápidamente se convirtió en una pieza importante dentro del esquema liderado por Patrick Mahomes. Durante la campaña del Super Bowl 2023, el receptor emergió como uno de los objetivos favoritos en la ofensiva aérea de Kansas City, consolidando una conexión que parecía destinada a marcar una nueva era para la franquicia. Sin embargo, su carrera comenzó a desviarse fuera del campo.

Durante el campamento de entrenamiento previo a la temporada pasada, Rice aseguró públicamente que había cambiado tras el accidente. “Hay que aprender de cosas así”, declaró entonces el jugador. “He aprendido y aprovechado la oportunidad de aprender de algo así”. Ahora, la nueva sanción revive las dudas alrededor de su estabilidad y disciplina justo cuando Kansas City intenta reorganizar su ofensiva para otra carrera hacia el Super Bowl.

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