El paradero de Enrique Díaz Vega, exjefe financiero del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, continúa siendo un misterio a pesar de los insistentes rumores sobre su presunta rendición a las autoridades estadounidenses para convertirse en testigo protegido. Hasta este martes, ninguna institución oficial de Estados Unidos, incluyendo documentos judiciales o registros penitenciarios, ha confirmado su detención o entrega.
Sin rastro en los registros oficiales
Tras vencer el plazo de registro matutino del martes en la Oficina Federal de Prisiones (BOP), el nombre de Enrique Díaz Vega no apareció en ninguna lista. Tampoco se reporta su presencia en el Centro Metropolitano de Detenciones (MCC) de Brooklyn, ni en los departamentos de Justicia o Seguridad, ni en la oficina del Marshal Federal, que sería la encargada de su traslado a Nueva York desde cualquier parte del mundo.
El último movimiento en el caso data del 15 de mayo, pero correspondió a la presentación inicial en corte de Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Rocha Moya, no a Díaz Vega.
Versiones contradictorias
Fuentes cercanas a Díaz Vega indicaron al medio Ríodoce en Culiacán que el empresario inmobiliario se encontraba de vacaciones en Irlanda el 15 de mayo, cuando se enteró de la entrega de Mérida en la frontera de Arizona. Ante ello, supuestamente decidió rendirse a las autoridades estadounidenses bajo la condición, gestionada por sus abogados, de ser testigo protegido.
Sin embargo, por protocolo, nadie obtiene automáticamente el estatus de testigo protegido al entregarse. Dicha condición se logra tras prolongadas negociaciones entre la fiscalía y la defensa, basadas en el valor de la información que el testigo pueda proporcionar.
El sábado circularon versiones de que Díaz Vega “se entregó en Nueva York”, pero de haber sido así, su nombre habría aparecido en los registros del BOP o del MCC durante el fin de semana, y habría tenido una presentación inicial ante la corte el lunes. Al no ocurrir esto, se especula que Díaz Vega aún mantiene negociaciones para su entrega, sin que exista confirmación oficial.



