Desarmador fue el arma homicida en feminicidio de Édith Guadalupe: Fiscalía
La fiscal capitalina Bertha Alcalde presentó este lunes las pruebas contundentes que vinculan al guardia de seguridad de un edificio con el feminicidio de Édith Guadalupe, la joven de 21 años hallada sin vida en el sótano de la Torre Murano, ubicada en avenida Revolución 829 de la Ciudad de México.
Heridas mortales compatibles con herramienta hallada en caseta
Los estudios forenses determinaron que la causa de muerte fueron heridas punzocortantes en el tórax, específicamente compatibles con un objeto tipo desarmador. "El arma utilizada por el imputado es compatible con un desarmador, herramienta que fue hallada en la caseta junto con otros objetos ocultos en distintos puntos del inmueble", declaró la fiscal Alcalde durante la conferencia de prensa.
Sistema de videovigilancia manipulado en horario clave
La investigación reveló que el acusado, quien mantenía control absoluto de los accesos al edificio incluyendo el estacionamiento y el sistema de videovigilancia, desconectó deliberadamente las cámaras entre las 16:23 y las 17:44 horas del 15 de abril. Este periodo coincide exactamente con el momento en que Édith ingresó al inmueble, según los peritajes técnicos que determinaron que la desconexión solo pudo realizarse desde la caseta de vigilancia.
Evidencias de sangre y limpieza inusual
Durante la inspección de la caseta, que cuenta con una vista a la entrada y un tapanco de descanso, se localizaron indicios hemáticos en múltiples puntos: el tapanco, la zona de descanso, las escaleras y la parte inferior. La fiscal señaló que existía evidencia clara de un intento de limpieza en estas áreas, aunque este no fue completamente efectivo.
"Esto indica que es probable que la víctima haya sido atacada en el piso superior de la caseta y que el cuerpo de Édith fue arrastrado o lanzado por la escalera interna", explicó Alcalde, detallando la reconstrucción de los hechos basada en las pruebas físicas.
Lesiones en sospechoso y testimonios comprometedores
El certificado médico realizado al momento de la detención del guardia reveló lesiones en sus manos y rasguños en el abdomen, las cuales son "consistentes con la dinámica de lesiones que se observó en el cuerpo de Édith", según la fiscalía.
Además, se documentó que el sujeto negó a los familiares que Édith hubiera estado en el lugar. Un guardia del siguiente turno declaró haberlo observado realizando una limpieza inusual de la caseta con cubetas y trapeadores, comportamiento atípico para sus funciones habituales.
Cartera de víctima encontrada en basura de baño restringido
Finalmente, una empleada de limpieza localizó la cartera de Édith en el bote de basura del baño de la caseta, un espacio de acceso restringido únicamente para el personal de limpieza y los guardias. Este hallazgo confirmó definitivamente la presencia de las pertenencias de la víctima en el sitio antes de la intervención de la Fiscalía, desmintiendo las versiones iniciales del sospechoso.
La fiscal Bertha Alcalde enfatizó que todas estas evidencias forman un círculo probatorio sólido que vincula al guardia de seguridad con el feminicidio, destacando tanto las acciones violentas como los posteriores intentos de ocultamiento del crimen.



