Incel: el odio misógino que germina en línea y estalla en violencia
Incel: el odio misógino que germina en línea y estalla en violencia

El término incel fue acuñado por una mujer canadiense en 1997 en un foro de internet, como un grupo de apoyo para personas que compartían su celibato involuntario. Sin embargo, con el tiempo, estas comunidades virtuales se transformaron en espacios dominados por hombres que culpan a las mujeres de su fracaso afectivo, difundiendo discursos de odio y justificando la violencia. Este submundo en línea, conocido como manosfera, ha sido vinculado con ataques violentos en diversos países.

Ataques vinculados a la subcultura incel

En 2018, Alek Minassian atropelló a varias personas en Toronto, Canadá, causando 10 muertos y 15 heridos. El atacante declaró en redes sociales su intención de atacar a “Chads” (hombres sexualmente activos) y “Stacys” (mujeres atractivas), términos propios de la subcultura incel. En México, el 22 de septiembre de 2025, Lex Ashton, de 19 años, atacó con un arma blanca a un adolescente de 16 años en el CCH Sur de la Ciudad de México. El agresor fue detenido, y el ataque reveló el alcance de la violencia misógina en el país.

Meses antes, la serie británica “Adolescencia” había puesto en el debate público la complejidad de esta problemática. En Reino Unido, los profesores denuncian a estudiantes influenciados por la cultura incel en el marco del programa antiterrorista “Prevent”. En marzo de 2026, dos profesoras fueron asesinadas en Michoacán por un alumno que difundía mensajes misóginos en redes sociales.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Investigación de la UNAM sobre el antifeminismo digital

Investigadores del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS) de la UNAM realizaron un estudio en 2023, en el marco de los PRONACES-CONACYT, que derivó en el documento “Antifeminismo digital. Un análisis de la manósfera mexicana en Facebook”. El escrito señala que en los espacios digitales se reproducen las mismas dinámicas de desigualdad y violencia contra las mujeres que en los espacios físicos. Se analizan casos en Europa y Estados Unidos donde la violencia digital se materializa en ataques violentos, situación que no se había documentado en México.

Origen del término incel

El término incel fue acuñado por una mujer canadiense en 1997, quien creó el Proyecto de “Célibe Involuntario” como un grupo de apoyo. Sin embargo, las comunidades viraron hacia la misoginia, con generalizaciones como “las mujeres solo se interesan por el dinero” o “son promiscuas y manipuladoras”.

Fenómeno incel: salud psicosocial

El 16 de octubre de 2025, la Facultad de Medicina de la UNAM transmitió la mesa de diálogo “Fenómeno incel: La UNAM ante nuevos retos en salud psicosocial”. René López, de GENDES, explicó que la frustración de los incels deriva de la dificultad para establecer relaciones afectivas satisfactorias, principalmente con mujeres. El peligro radica en que ese fracaso sea captado por discursos radicales en redes sociales.

La ONU advierte que la misoginia en línea se convierte rápidamente en misoginia fuera de línea, influyendo en la forma de pensar, votar y tratar a los demás.

Efectos sociales de las violencias

Tras la tragedia en el CCH Sur, comunidades incel convocaron a actos similares en otros planteles y publicaron mensajes de apoyo al agresor. Algunas amenazas llevaron al cierre de escuelas o a la suspensión de actividades presenciales. El trauma colectivo, según la doctora Rosaura Martínez Ruiz, académica de la UNAM, se distingue del individual porque el origen de la violencia es sociopolítico, y se hereda a través de prácticas culturales, discursos institucionales e impunidad.

Mecanismos para la reelaboración colectiva

La doctora Martínez Ruiz propone los siguientes mecanismos para enfrentar el trauma colectivo:

  • Escucha colectiva
  • Memoria nominal: ir más allá de las cifras
  • Cuidado de víctimas y sobrevivientes
  • Diseño de estrategias de desactivación: canalizar la agresión hacia otras vías de expresión

El objetivo es dignificar, sanar y construir un futuro sin repetición de la violencia. La investigadora señala que el psicoanálisis advierte que el trauma no desaparece, y si no se resignifica colectivamente, se convierte en un “destino de repetición”.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Desactivación del mandato patriarcal

Los grupos misóginos suelen estar integrados por hombres obsesionados con los mandatos patriarcales. La doctora Martínez Ruiz considera urgente promover la reflexión sobre estos mandatos, que no solo violentan a las mujeres, sino que también generan violencia entre hombres y autodestructiva. Invita a cuestionar la conquista masculina y aprender a soportar el rechazo.

Históricamente, mientras las mujeres han trabajado en movimientos feministas, los hombres “se han quedado mirando” o intentando adaptarse. La especialista llama a una tarea colectiva de reflexión sobre las estructuras y la responsabilidad comunitaria.

Como sociedad, propone una respuesta integral que incluya atención a la salud mental, espacios de escucha para las víctimas y apoyo para deconstruir identidades no violentas.

Colaboración de la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM.