Estudiantes de la UAEM marchan en Cuernavaca por justicia para Kimberly y Karol
Marcha en Cuernavaca por justicia para Kimberly y Karol

Universitarios de Morelos exigen justicia y fin del acoso en protesta masiva

Estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) protagonizaron este miércoles una movilización significativa en las calles de Cuernavaca. La marcha, convocada para demandar justicia por los trágicos asesinatos de Kimberly y Karol, también sirvió como un clamor unánime para poner fin al acoso sexual que afecta a la comunidad universitaria.

Protesta simultánea desde tres puntos estratégicos

La manifestación se organizó de manera coordinada, partiendo desde tres ubicaciones clave en la ciudad: la Paloma de la Paz al norte, el Seguro Social de Plan de Ayala al oriente y El Polvorín en el sur. Según reportes iniciales, aproximadamente 150 personas participaron activamente en estas tres columnas que avanzaron de forma simultánea hacia el corazón de Cuernavaca.

El punto de convergencia fue el centro de la ciudad, específicamente frente al Palacio de Gobierno, donde los manifestantes planeaban realizar un pronunciamiento público para exigir acciones concretas de las autoridades. Esta movilización refleja la creciente preocupación por la seguridad de las estudiantes y la necesidad de mecanismos efectivos contra la violencia de género.

Contexto de alerta en Morelos por casos recientes

La marcha se enmarca en un contexto de alarma en el estado de Morelos, donde en los últimos días se han registrado varios incidentes graves que involucran a jóvenes, incluyendo feminicidios y desapariciones. Estos eventos han generado una ola de indignación y movilización social, destacando la urgencia de abordar problemas como:

  • Feminicidios: Casos como los de Kimberly y Karol que permanecen impunes.
  • Desapariciones: Situaciones recientes de estudiantes reportadas como desaparecidas.
  • Acoso sexual: Prácticas recurrentes en instituciones educativas que exigen protocolos claros.

La protesta busca no solo visibilizar estos crímenes, sino también presionar para que se implementen políticas de prevención y justicia que protejan a las mujeres en el ámbito académico y beyond.

La movilización ciudadana continúa siendo un instrumento vital para exigir cambios y garantizar que las voces de las víctimas no caigan en el olvido.