Estudiantes de la UAEM alzan la voz contra la violencia feminicida
Un grupo de estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) protagonizó una protesta pública para visibilizar la grave situación de violencia de género que afecta a la entidad. La movilización, organizada de manera pacífica, tuvo como objetivo central denunciar los alarmantes casos de feminicidios registrados en la región y exigir a las autoridades respuestas efectivas que garanticen la seguridad de las mujeres.
Un grito colectivo por justicia y seguridad
Los manifestantes, en su mayoría jóvenes universitarios, se congregaron en las instalaciones de la UAEM portando carteles con consignas como "Ni una más" y "Vivas nos queremos". A través de discursos y performance, expresaron su indignación ante la impunidad que rodea muchos de estos crímenes y la falta de políticas públicas robustas para prevenirlos. La protesta destacó la urgencia de implementar protocolos de atención y mecanismos de protección accesibles para todas las víctimas.
El Estado de México: una entidad en crisis
El contexto de la movilización no es casual. El Estado de México ha sido señalado en repetidas ocasiones por organizaciones civiles como una de las entidades con mayor incidencia de violencia contra las mujeres en el país. Los estudiantes enfatizaron que, pese a las cifras oficiales, la realidad cotidiana refleja un panorama desolador donde el miedo y la inseguridad son constantes. Exigieron transparencia en las investigaciones y sanciones ejemplares para los responsables.
Demandas concretas y llamado a la acción
Entre las peticiones específicas planteadas por los manifestantes se encuentran:
- Fortalecimiento de las unidades especializadas en atención a mujeres víctimas de violencia.
- Capacitación obligatoria en perspectiva de género para todo el personal de seguridad y justicia.
- Creación de programas de prevención en instituciones educativas, incluyendo la UAEM.
- Mayor presupuesto destinado a la erradicación de la violencia feminicida.
Los organizadores hicieron un llamado a la comunidad universitaria y a la sociedad en general para sumarse a estas exigencias, subrayando que "la lucha contra el feminicidio es una responsabilidad colectiva". La protesta concluyó con la entrega simbólica de un pliego petitorio a representantes de la universidad, esperando que sirva como catalizador para cambios tangibles.
