La mañana del martes, “El Búho”, “El Come Chapo” y Víctor de Jesús “N” fueron encontrados ejecutados en el camino hacia la comunidad 5 de Mayo, en isla de Capoacán. Los cuerpos presentaban huellas de tortura, en un contexto donde grupos civiles armados, que se denominan autodefensas, actuaron por encima de las autoridades por el secuestro y asesinato de un ganadero identificado como Diego Uriel N.
Intervención de civiles armados
Según vecinos de la zona rural, estos grupos ingresaron el lunes 11 de mayo a Capoacán para localizar a los presuntos responsables del secuestro. Los retuvieron, los “interrogaron” y obtuvieron información sobre el paradero del ganadero, cuyo cuerpo apareció horas después flotando en el río Coatzacoalcos, a la altura del puente Antonio Dovalí Jaime. El hallazgo fue realizado por pescadores y confirmado más tarde por autoridades.
Además de las ejecuciones, los civiles armados entregaron a la policía a tres personas presuntamente relacionadas con el caso. Más tarde, dos hombres aparecieron en el malecón de Minatitlán, uno de ellos con heridas de arma de fuego, tras haber permanecido privados de la libertad. Fueron auxiliados por paramédicos y elementos de seguridad en medio de un operativo inusualmente amplio.
Antecedentes de violencia en Capoacán
El secuestro y asesinato de Diego Uriel “N” se suma a una cadena de hechos violentos que desde principios de 2026 mantienen en alerta a Capoacán. El 28 de febrero, un ataque armado en el camino Capoacán–Nuevo Atoyac dejó sin vida a una mujer y a su hijo, identificados como Leyda Sánchez Enrique y Ricardo Sánchez Sarabia. El 7 de abril, dos hombres —Carlos Gómez Jota y Rigoberto Hernández Jacinto— fueron atacados a tiros en la calle principal de la comunidad, uno de ellos en estado delicado.
A ello se agregan denuncias de habitantes sobre el presunto tráfico de migrantes y la venta de sustancias ilícitas en la zona de la panga y comunidades cercanas, actividades que, de acuerdo con lo denunciado por pobladores, han incrementado la inseguridad y la presencia de grupos armados en los últimos meses.
Disputas territoriales
Registros policiales y antecedentes de violencia en Minatitlán apuntan a disputas entre células delictivas por el control territorial y de actividades ilícitas en el sur de Veracruz. Durante la madrugada del martes, varias camionetas con hombres armados recorrieron las calles de Capoacán, generando temor entre las familias. En paralelo, fuerzas estatales, ministeriales y federales reforzaron su presencia en caminos rurales y accesos a la comunidad, aunque sin ofrecer información oficial sobre los hechos.
La intervención de los civiles armados no solo derivó en estas muertes: también entregaron a la policía a tres personas presuntamente relacionadas con el caso. Más tarde, dos hombres aparecieron en el malecón de Minatitlán, uno de ellos con heridas de arma de fuego, tras haber permanecido privados de la libertad. Fueron auxiliados por paramédicos y elementos de seguridad en medio de un operativo inusualmente amplio.



