Diputado Sergio Torres abandona hospital tras 26 días de internamiento por ataque armado en Culiacán
El diputado local y dirigente de Movimiento Ciudadano, Sergio Torres Félix, recibió el alta médica este lunes del Hospital Ángeles en Culiacán, Sinaloa, luego de permanecer 26 días hospitalizado tras ser víctima de un ataque armado a finales de enero. El secretario de Salud de Sinaloa, Cuitláhuac González Galindo, había informado previamente que el estado de salud del legislador evolucionó de manera favorable, superando etapas críticas en terapia intensiva y fases intermedias antes de su egreso.
Tratamiento médico complejo y múltiples intervenciones quirúrgicas
Tras el atentado, Torres Félix fue trasladado de emergencia al Hospital Médica de la Ciudad, donde fue sometido a una cirugía para atender una lesión por proyectil de arma de fuego en la cabeza. Como parte del procedimiento, especialistas retiraron una porción del cráneo para disminuir la inflamación cerebral. Posteriormente, el 29 de enero, fue reubicado bajo un operativo de seguridad al Hospital Ángeles, donde continuó su tratamiento en un centro con mayor infraestructura médica.
Durante su estancia, el diputado fue sometido a nuevas intervenciones, que incluyeron:
- Colocación de dispositivos de drenaje en la zona craneal.
- Reconstrucción de una mano afectada por los disparos.
Las autoridades no han precisado las condiciones médicas en las que Torres Félix continuará su recuperación ni el tiempo estimado para su posible reincorporación a la vida pública.
Investigación del atentado avanza con tres líneas de indagación
En el ámbito judicial, la fiscal general de Sinaloa, Claudia Zulema Sánchez Kondo, señaló que el atentado se investiga bajo tres líneas de investigación. Además, confirmó que la Fiscalía General de la República mantiene a una persona detenida en relación con el caso. Este incidente se suma a un contexto de violencia en la región, que ha incluido otros eventos recientes reportados en medios.
La recuperación de Sergio Torres marca un hito en un episodio que ha conmocionado a la comunidad política y social de Sinaloa, destacando los desafíos en materia de seguridad y salud pública en el estado.