Morelos: La espiral de violencia que no cesa bajo administración de González Saravia
El estado de Morelos se encuentra sumido en una profunda crisis de seguridad que ha escalado a niveles alarmantes durante la gestión de la gobernadora Margarita González Saravia. Los datos más recientes colocan a la entidad entre los tres estados con mayor incidencia de personas desaparecidas en todo el país, una señal inequívoca del deterioro acelerado que experimenta la región.
Las cifras que revelan una emergencia
El incremento en las desapariciones es dramático y evidencia una tendencia preocupante. Mientras en enero de 2025 se registraron 26 desapariciones, en el mismo mes de 2026 la cifra se disparó a 57 casos, lo que representa un aumento del 45.6 por ciento en apenas un año. El Registro Nacional de Personas Desaparecidas reporta que Morelos cerró 2025 con 2,080 personas no localizadas, un número que refleja la magnitud de la crisis humanitaria.
El fenómeno afecta de manera desproporcionada a los sectores más vulnerables de la población:
- 623 mujeres se encuentran entre las desaparecidas, representando el 31% del total
- Entre enero y febrero de 2026 se contabilizaron 340 reportes de mujeres desaparecidas
- Las adolescentes entre 12 y 20 años son el grupo de mayor riesgo
El vínculo mortal: desapariciones que terminan en feminicidios
La abogada electoral Karla Pedroza advierte sobre el aumento de las desapariciones forzadas, particularmente entre adolescentes. "Las niñas y jóvenes de entre 12 y 20 años son las que más desaparecen. Hay un incremento claro vinculado a la violencia familiar, de género y feminicida", señala la especialista.
Lorena Mejía, vocera de Divulvadoras, confirma esta conexión peligrosa: "Estamos viendo un aumento de la violencia en general. Muchas de estas desapariciones terminan en feminicidios". Esta relación entre ambos delitos se ha convertido en una constante que las autoridades no han logrado romper, a pesar de que varios municipios cuentan con Alerta de Violencia de Género desde hace más de una década.
La impunidad como factor agravante
José Martínez Cruz, de la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, describe con crudeza la realidad: "Cuando no se actúa de inmediato ante una desaparición, muchas veces el desenlace es encontrar a las víctimas sin vida. Y lo más grave es que la mayoría de los casos quedan en la impunidad".
Esta impunidad se refleja en un dato escalofriante: en los últimos nueve años se han localizado 184 fosas clandestinas en la entidad, evidencia contundente de la operación de grupos criminales y del tamaño del problema que enfrenta el estado.
La percepción ciudadana: más del 90% se siente inseguro
Durante 2025 y principios de 2026, Morelos se ubicó consistentemente entre las entidades con mayor percepción de inseguridad en el país. Más del 90 por ciento de la población reporta sentirse insegura, un indicador que refleja el deterioro generalizado de la seguridad pública.
El panorama se completa con otros delitos que han detonado protestas ciudadanas:
- Homicidios en aumento
- Feminicidios que no ceden
- Extorsiones que afectan a la población
Factores estructurales y omisiones institucionales
Las organizaciones civiles identifican múltiples causas detrás de esta crisis:
- Trata de personas como fenómeno creciente
- Violencia familiar que escala a desapariciones
- Presencia consolidada de grupos delictivos
- Omisión de autoridades en investigación y prevención
En este contexto, la gestión de Margarita González Saravia enfrenta uno de sus mayores desafíos. La seguridad pública no solo no muestra mejoras, sino que exhibe signos de deterioro acelerado. Las cifras, los testimonios de especialistas y colectivos, y la percepción ciudadana coinciden en un mismo punto: en Morelos, la violencia avanza más rápido que las respuestas institucionales, creando una espiral que parece no tener fin.



