Violencia extrema en Oaxaca: siete ejecutados en el Istmo de Tehuantepec
La noche del viernes 27 de marzo, el Istmo de Tehuantepec en Oaxaca fue escenario de dos ataques armados que dejaron un saldo de siete personas ejecutadas, entre ellas una mujer y una niña de apenas seis años de edad. Los hechos ocurrieron en dos localidades distintas, evidenciando la escalada de violencia en la región.
Dos ataques coordinados con víctimas inocentes
El primer ataque se perpetró en el Callejón Agua Escondida, en La Venta, Juchitán, donde fueron ejecutados tres individuos: Félix Gaygosa Hernández (conocido como "El Felino"), Fátima Guadalupe Ramos Felipe de 23 años, y Amira, una menor de seis años. La presencia de una niña entre las víctimas ha generado especial conmoción en la comunidad.
Simultáneamente, en un negocio privado de la colonia Las Flores de Matías Romero, cuatro hombres más fueron asesinados: Alexis R. C. de 29 años, Carlos S. B. de 23 años, y Gabriel G. H. de 27 años, todos residentes de la zona. Un quinto individuo, David Alberto F. M. de 21 años, resultó gravemente herido y fue trasladado de urgencia al IMSS, donde su estado de salud se reporta como delicado.
Respuesta gubernamental y críticas
El gobierno de Oaxaca emitió un comunicado oficial confirmando los hechos y anunciando que el "Gabinete de Seguridad endurece presencia y recorridos en el Istmo tras brotes de violencia en la región". Las autoridades estatales aseguraron que se están realizando labores interinstitucionales para garantizar la seguridad de la población.
Sin embargo, estas declaraciones contrastan con las palabras del secretario de Gobierno, Jesús Romero López, quien días antes había minimizado la violencia en Oaxaca durante la conferencia mañanera del gobernador Salomón Jara. "Es vox populi que los crímenes se producen entre grupos contrarios y rivales", declaró Romero López, añadiendo que "sí fueron ocho en una semana en Juchitán, pero en Guanajuato tiene ocho al día".
Exigencias de intervención federal
Ante la gravedad de los hechos, diversos sectores han exigido medidas más contundentes. Maestros de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, junto con representantes de la Iniciativa Privada, solicitaron la presencia inmediata de fuerzas federales para reestablecer el orden y la seguridad en la región.
El Grupo Empresarial y Comercial del Istmo emitió un pronunciamiento público expresando su "más profunda indignación y preocupación" ante lo que calificaron como una "grave y creciente ola de violencia que se ha intensificado de manera alarmante" en Juchitán de Zaragoza.
En su comunicado, los empresarios destacaron que las ejecuciones "no solo vulneran la seguridad de las familias, sino que generan daños irreparables en el desarrollo psicológico de la niñez, deterioran el tejido social y afectan gravemente la actividad económica de nuestra región". Subrayaron que "la situación ha rebasado los límites tolerables" y exigieron la intervención permanente de las fuerzas federales, particularmente de la Defensa y la Marina.
La violencia en el Istmo de Tehuantepec continúa escalando, poniendo en evidencia las limitaciones de las estrategias de seguridad actuales y generando creciente alarma entre la población civil, que exige protección efectiva ante la amenaza constante de grupos delictivos.



