Violencia en Acapulco: Taxi incendiado tras protesta por masacre familiar
En un acto de violencia que ha conmocionado a la comunidad, hombres armados quemaron un taxi en Acapulco, Guerrero, durante la madrugada de este martes. El vehículo pertenecía a un chofer que había participado en una protesta el día anterior, donde taxistas exigían justicia por la masacre de tres integrantes de una familia de transportistas. Este incidente se suma a una ola de ataques que ha dejado más de una decena de víctimas en lo que va del año.
Protesta y represalia: Un ciclo de violencia
La protesta ocurrió el lunes a las 11 de la mañana, cuando 50 taxistas de la ruta Praderas-Cici bloquearon durante tres horas la avenida Costera Miguel Alemán, frente a las oficinas de la Fiscalía General del Estado (FGE) en Costa Azul. Los manifestantes responsabilizaron a elementos de la FGE, encabezada por el coronel Zipacná Jesús Torres Ojeda, del triple asesinato de Arturo y Selena, un matrimonio de taxistas, y la madre de Arturo, ocurrido en su vivienda en Vista Hermosa. En el ataque, otro joven resultó herido de gravedad.
En pancartas, los transportistas acusaron: "Exigimos justicia para las familias de los tres asesinados hoy a manos de la Fiscalía General del Estado". Además, pidieron la intervención de la presidenta y del titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), Omar García Harfuch, argumentando falta de confianza en el gobierno estatal. La protesta fue desactivada por el director estatal de Transporte, Arturo Salinas Sandoval, quien prometió seguridad en la ruta.
Incendio del taxi y contexto de violencia
Horas después, en represalia, hombres armados incendiaron un taxi tipo Tsuru de la ruta Pradera-CICI en la calle Flavio Rivera de la colonia Balcones, en la zona alta de Costa Azul. Bomberos acudieron a sofocar el fuego, y aunque no se reportaron víctimas, el acto ha generado alarma entre los transportistas. Este no es un incidente aislado: en la misma jornada del lunes, a las 7 de la mañana en la colonia Jardín Azteca, una camioneta Urvan fue atacada con ráfagas de balas y bombas molotov, resultando en la muerte del chofer y lesiones graves para siete pasajeros, incluyendo tres militares vestidos de civil y un menor.
Los datos son alarmantes: en lo que va de 2026, 16 choferes de transporte público han sido asesinados y cinco vehículos han sido incendiados por presuntos criminales. El año 2025 cerró con 51 homicidios contra transportistas, lo que refleja una tendencia preocupante de violencia dirigida hacia este sector en Acapulco y sus alrededores.
Implicaciones y llamado a la acción
Este caso subraya la grave crisis de seguridad que enfrenta Acapulco, donde los transportistas se ven atrapados entre la delincuencia y la desconfianza en las autoridades. La quema del taxi tras la protesta sugiere una táctica de intimidación para silenciar las demandas de justicia. Los taxistas han expresado su frustración, señalando que llevarán el caso a instancias federales si no hay respuestas concretas.
La situación requiere una respuesta coordinada de las autoridades estatales y federales para garantizar la seguridad de los trabajadores y combatir la impunidad. Mientras tanto, la comunidad de Acapulco sigue en alerta, esperando medidas efectivas que pongan fin a esta espiral de violencia.
