A un año de la masacre en San José de Mendoza, familiares exigen justicia por jóvenes asesinados
Este lunes, en la comunidad de San José de Mendoza, ubicada en Salamanca, Guanajuato, se llevó a cabo un conmovedor homenaje religioso para recordar a las ocho jóvenes víctimas de una masacre ocurrida hace exactamente un año. Amigos y compañeras del Grupo Juvenil en Misión se reunieron en un acto de memoria, mientras que familiares expresaron su dolor y frustración ante la falta de avances en el caso, ya que hasta ahora no se han realizado detenciones.
Testimonios de dolor y ansiedad
En entrevistas anónimas, dos jóvenes que fueron parejas afectivas de víctimas compartieron sus experiencias traumáticas. La exnovia de Martín, de 17 años, quien fue asesinado el 16 de marzo de 2025 en el centro de la comunidad, describió las noches de ansiedad y angustia que ha enfrentado desde entonces. "Ha sido con sentimientos encontrados y muchas preguntas de ¿por qué pasó? ¿por qué estaba en este lugar? O ¿por qué lo hicieron?", expresó. Añadió que recurre a fotos, videos y mensajes para mantener viva la memoria de su ser querido, pero la realidad de su ausencia es abrumadora.
Martín tenía planes claros: terminar la preparatoria, emigrar a Estados Unidos y luego casarse. Sin embargo, esos sueños se truncaron en una noche de balazos. La joven destacó que la terapia religiosa y el apoyo de la iglesia le han ayudado a sobrellevar el duelo.
Otra joven, exnovia de Bruno, de 21 años, otra de las víctimas, relató lo difícil que ha sido el proceso para todos los afectados. "La verdad, ha sido algo muy difícil, siento que a todos nos pegó muy fuerte, a su familia, amigos y a nosotros como grupo también se sintió", dijo. Explicó que han encontrado consuelo acercándose a Dios, aunque el dolor persiste.
Homenaje con prendas y mural por la paz
Durante el homenaje, familiares y amigos sacaron prendas personales de las víctimas, como playeras de fútbol, sombreros, camisas norteñas y gorras, para recordarlos en una oración y procesión. Además, en la comunidad se pintó un mural con el mensaje "Que ruede el balón por la paz", simbolizando el deseo de tranquilidad y justicia en medio de la violencia.
Este acto no solo sirvió como un espacio de duelo colectivo, sino también como un llamado a las autoridades para que aceleren las investigaciones y capturen a los responsables. La comunidad de San José de Mendoza sigue esperando respuestas, mientras lucha por mantener viva la memoria de sus jóvenes perdidos.
