De acuerdo con la acusación presentada por las autoridades de Estados Unidos contra el gobernador Rubén Rocha Moya y otros funcionarios públicos en Sinaloa, algunos jefes policiacos recibían hasta 300 mil pesos mensuales por otorgar favores a integrantes de la célula de "Los Chapitos".
Funcionarios implicados en la red de sobornos
La acusación detalla que varios integrantes de "Los Chapitos" pagaban sobornos a Dámaso Castro Zaavedra, Marco Antonio Almaza Avilés, Alberto Jorge Contreras Núñez, José Antonio Dionisio Hipólito y Juan Valenzuela Millán.
Al vicefiscal general Dámaso Castro Zaavedra, identificado por el grupo criminal como "Regio de Culiacán", le pagaban aproximadamente 200 mil pesos mensuales. En la nómina también figuraban Marco Antonio Almaza Avilés y Alberto Jorge Contreras Núñez, agentes de investigación de la Fiscalía General del Estado, quienes recibían sobornos por un total de 300 mil pesos mensuales.
Pagos a otros mandos policiales
Para José Antonio Dionisio Hipólito, alias "Tornado", exsubdirector de la Policía Estatal, se destinaban unos 100 mil pesos mensuales. Mientras que Juan Valenzuela Millán, alias "Juanito", excomandante de la Policía Municipal de Culiacán, recibía aproximadamente 30 mil pesos mensuales.
Beneficios a cambio de impunidad
A cambio de estos sobornos, los policías permitían el tráfico de toneladas de narcóticos y la comisión de delitos de alto impacto con total impunidad, según señala el documento en su contra.
Además, "Los Chapitos" les ordenaban no arrestar a integrantes de su grupo criminal, pero sí actuar contra sus rivales. Les permitían transitar con armas de fuego y vender droga en las calles, y les avisaban sobre investigaciones en curso, allanamientos planificados e incautaciones por parte de las fuerzas federales.



