El fin de El Mencho en un refugio de lujo en las montañas de Jalisco
Nemesio Oseguera Cervantes, conocido mundialmente como El Mencho y líder máximo del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue abatido durante un operativo de fuerzas federales en un exclusivo complejo residencial ubicado en Tapalpa, Jalisco. El despliegue militar, que culminó con la muerte de uno de los criminales más buscados de México, se llevó a cabo en el Tapalpa Country Club, un enclave turístico y habitacional caracterizado por su aislamiento geográfico, alto valor inmobiliario y estricta vigilancia privada.
Un refugio estratégico entre bosques y lujo extremo
El Tapalpa Country Club, situado a aproximadamente 15 minutos del centro del Pueblo Mágico de Tapalpa y a más de dos horas de Guadalajara, se erige como un hotel y fraccionamiento rústico a más de dos mil metros sobre el nivel del mar. Rodeado por densos bosques de pino y encino que reducen drásticamente la visibilidad desde el exterior, el complejo ofrece una privacidad extrema en medio de un entorno montañoso. Las propiedades dentro del club alcanzan valores que oscilan entre los ocho y los 15 millones de pesos, con un promedio cercano a los 13 millones, siendo frecuentado tradicionalmente por empresarios y funcionarios de alto nivel.
Estas condiciones de aislamiento y control de acceso convirtieron al lugar en un refugio estratégico para El Mencho, quien figuraba como uno de los objetivos prioritarios del Estado mexicano. Las autoridades estadounidenses lo habían incluido en su lista de fugitivos más buscados desde 2016, mientras que las mexicanas ofrecían recompensas sustanciales por información que llevara a su captura.
El operativo que culminó con la caída del capo
El despliegue militar fue precedido por un meticuloso seguimiento de inteligencia que permitió ubicar los movimientos del círculo cercano del líder criminal. De acuerdo con información del secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, el 20 de febrero las autoridades detectaron a un hombre de confianza vinculado a una de las parejas sentimentales del jefe del grupo delictivo.
Este individuo trasladó a la mujer a una instalación en el poblado de Tapalpa, donde se reunió con El Mencho. Este encuentro permitió confirmar su presencia en la zona y reforzar el monitoreo de sus actividades. Al día siguiente, el 21 de febrero, la mujer abandonó el inmueble, y la información obtenida indicó que el líder permanecía en el lugar acompañado por su círculo de seguridad.
Tras confirmarse la ubicación del objetivo, fuerzas especiales del Ejército y de la Guardia Nacional desplegaron un operativo con componentes terrestres y aeromóviles, apoyados por helicópteros y vigilancia aérea. El plan contemplaba cercar el inmueble donde se encontraba el líder criminal, quien enfrentaba órdenes de aprehensión por delincuencia organizada.
Los últimos minutos del capo en Tapalpa
Durante la intervención, el personal de seguridad de El Mencho abrió fuego contra las fuerzas federales, lo que provocó intensos enfrentamientos armados. El líder criminal y su círculo cercano huyeron hacia una zona boscosa contigua al complejo, siendo perseguidos por las fuerzas especiales hasta ser ubicados ocultos entre la maleza.
En ese punto, se registró un nuevo intercambio de disparos. El Mencho resultó herido junto con varios de sus escoltas, siendo evacuado por vía aérea debido a la gravedad de sus lesiones. Finalmente, falleció durante el traslado, marcando el fin de una de las figuras más temidas y buscadas en la historia reciente del crimen organizado en México.