La Batalla por el Control Policial: Un Desafío Crítico en la Lucha contra el Narcotráfico
En el contexto de la reciente decapitación del Cártel Nueva Generación, surge una oportunidad histórica para el Estado mexicano: desarticular el brazo armado de los cárteles mediante la protección y reforma de las policías. Pasada una semana del operativo en Tapalpa, la información que aflora confirma una realidad conocida: las narconóminas evidencian que, sin el apoyo de policías corruptos, las organizaciones criminales pierden gran parte de su poder operativo.
La Doble Estrategia del Gobierno y sus Limitaciones
El Gobierno federal ha implementado una estrategia dual: por un lado, ataca a los capos mediante operativos de alto nivel, como el que resultó en la muerte de Nemesio Oseguera, "El Mencho"; por otro, impulsa programas sociales para disuadir a los jóvenes de unirse a las filas delictivas. Sin embargo, una pieza clave queda desatendida: la prevención de la cooptación de los cuerpos policiales por parte del narcotráfico.
Los trágicos eventos del domingo, que incluyeron la muerte de 28 elementos federales en lo que parece una retaliación por el operativo de Tapalpa, subrayan la urgencia de este tema. Aunque la Guardia Nacional es vista por los cómplices criminales como un cuerpo enemigo, su capacidad es limitada y no puede sustituir a las policías locales en la tarea de seguridad cotidiana.
La Lógica Criminal y la Vulnerabilidad Policial
Los criminales actúan con una lógica económica implacable. Para someter a comunidades, no dudan en usar la violencia, como en el caso de los ataques en Puerto Vallarta. Con las policías, explotan vulnerabilidades estructurales: salarios bajos, incertidumbre laboral y el desprestigio social que a menudo enfrentan estos cuerpos. Esta debilidad institucional facilita la infiltración y el control por parte de los cárteles.
Juan Pablo Hernández González, jefe de la Policía de Jalisco, destacó este punto al enterrar a un compañero caído: "Tenemos 3 mil vacantes en la Secretaría y que son bienvenidos para trabajar aquí con nosotros hombro con hombro". Sus palabras reflejan la necesidad de que la sociedad reconozca y apoye a las policías, en lugar de despreciarlas.
Oportunidad y Riesgo en la Reestructuración Criminal
Con el Cártel Nueva Generación en proceso de reestructuración, el gobierno tiene una ventana de oportunidad para actuar. Si no se limpian, reconstruyen y blindan los cuerpos policiales municipio a municipio, la nueva gerencia del cartel pronto estará lista para reanudar pagos y comandos. No hacerlo sería un corolario terrible para el costoso operativo reciente.
Algunos argumentan que depurar a elementos corruptos podría empujarlos hacia las filas delincuenciales, pero incluso en ese caso, al cártel le costaría más en términos de recursos como vehículos, uniformes y armas. La alternativa—mantener policías vulnerables—condena al país a una nueva temporada de violencia narcotraficante, donde se hable más de lo que hacen los criminales que de lo que el Estado deja de hacer para proteger a sus ciudadanos.
En resumen, la seguridad nacional depende de fortalecer a las policías desde sus bases, aprovechando el momento de debilidad criminal para construir instituciones más resilientes y menos susceptibles a la corrupción.



