Especialistas analizan si la caída de 'El Mencho' transformará el narcotráfico en México
Caída de 'El Mencho': ¿Transformación o episodio más en el narcotráfico?

La caída de 'El Mencho': ¿Punto de inflexión o episodio más en la violencia?

El pasado 22 de febrero, en un operativo coordinado por el Ejército Mexicano, fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este evento, de gran carga simbólica y mediática, ha generado un intenso debate entre especialistas sobre sus posibles repercusiones en el panorama de seguridad nacional.

La política de decapitaciones: ¿Estrategia efectiva?

Para Daniel Zizumbo, Investigador por México adscrito a El Colegio de Jalisco, este hecho debe analizarse dentro de una estrategia más amplia que no es nueva en México: el descabezamiento de organizaciones criminales. "Es un acontecimiento sin precedentes en términos de lo extensivo y de lo visual que fue la violencia que ocurrió", señala el experto en política comparada.

Sin embargo, Zizumbo matiza su análisis: "Este último evento es otra expresión más de esta misma política de decapitaciones de altos mandos que realmente no tiene un trasfondo sistemático en la lucha del crimen organizado". Desde su perspectiva, aunque la acción tiene una fuerte carga simbólica, no necesariamente implica una transformación estructural del fenómeno criminal.

Geografía de la violencia: Patrones territoriales

María del Pilar Fuerte Celis, Investigadora por México especializada en geografía de la violencia, analizó los patrones espaciales de los bloqueos ocurridos durante el operativo. "Me di cuenta que sí existe un patrón espacial de lo ocurrido el 22 de febrero", explica la académica.

Lo que encontró fue un esquema de concentración cuyo epicentro fue Jalisco, con aproximadamente sesenta y cinco bloqueos a lo largo del estado. "Eso nos está hablando de una selección de puntos que no fueron al azar, sino de un proceso de organización, de táctica y de control", sostiene Fuerte Celis.

La investigadora propone modificar la conceptualización de estas organizaciones: "Decirle al público y a los actores políticos que no hablemos de cárteles, sino de empresas criminales", puesto que poseen capacidad operativa, logística y de fragmentación que va más allá de un liderazgo individual.

Modelo de franquicias criminales

Fernando Jiménez Sánchez, especialista en Seguridad Nacional, coincide en que el CJNG opera bajo un modelo descentralizado. "El Cártel Jalisco Nueva Generación es una organización que funciona por franquicias", explica el también Investigador por México.

Bajo esta lógica, la reorganización tras la muerte del líder no necesariamente responde a una derrota estructural. "Se da por un repliegue táctico de la propia organización criminal, no por una presencia abrumadora de las fuerzas federales", puntualiza Jiménez.

Redes económicas y políticas: La verdadera complejidad

Edgar Guerra, investigador de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, introduce otra dimensión crítica: la profundidad de las redes construidas por la organización. El CJNG no solo diversificó su portafolio delictivo, sino que lo complementó con actividades como lavado de dinero, inversión inmobiliaria y negocios aparentemente legales.

"Las redes que se han construido no solamente con el campo político, no solamente con el campo económico, sino también con el campo social, hacen muy difícil desmontar estas estructuras delictivas", afirma Guerra.

Daniel Zizumbo añade un elemento crucial: "El elefante en el cuarto es la parte política". Para el académico, la infiltración de grupos criminales en estructuras locales de poder constituye un obstáculo mayor que la permanencia de un líder específico.

La batalla comunicacional

Edgar Guerra observa que el operativo del 22 de febrero no fue únicamente territorial, sino también mediático. "Esta organización se ha especializado en la comunicación de la violencia como forma de aterrorizar", señala el especialista.

Lo ocurrido incluyó la difusión de videos previamente fabricados y el uso de inteligencia artificial, creando un operativo comunicacional que amplificó el impacto psicológico más allá de los hechos físicos.

¿Un verdadero punto de inflexión?

Los especialistas coinciden en que el liderazgo personal es solo una pieza dentro de una estructura compleja, empresarial y profundamente enraizada en redes sociales, económicas y políticas.

"Creo que va a ser un acto más, una operación más y que no lleva una lógica de fenómeno criminal", señala Fernando Jiménez. El verdadero desafío, según los expertos, radica en desmontar las condiciones que permiten la reproducción del fenómeno:

  • Debilidad institucional
  • Mercados ilegales transnacionales
  • Corrupción sistémica
  • Redes empresariales criminales
  • Estrategias comunicativas de terror

El 22 de febrero pasará a los libros como la fecha en que cayó uno de los capos más poderosos de las últimas décadas. Lo que aún está por escribirse es si su caída significó el principio del fin de una organización o simplemente el inicio de una nueva fase de reconfiguración criminal en México.