La captura de 'El Mencho' redefine la estrategia de seguridad nacional
El operativo que resultó en la captura y abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como "El Mencho" y líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, representa un punto de inflexión en la política de seguridad del Gobierno de México, según análisis de especialistas consultados. Este evento marca una clara reconfiguración estratégica bajo la actual administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Un cambio de paradigma en la relación bilateral
Arturo Villareal Palos, especialista en Derecho Penal e investigador de la Universidad de Guadalajara, señaló que la operación no solo constituye un golpe significativo al crimen organizado, sino que también evidencia una reestructuración fundamental en la política de seguridad comparada con el sexenio anterior de Andrés Manuel López Obrador.
"Desde el inicio del actual Gobierno se marcó una diferencia respecto al periodo anterior, particularmente con decisiones en el gabinete de seguridad que anticipaban ajustes de fondo", explicó Villareal Palos. "Sin embargo, la estrategia se ha visto influida por factores externos, especialmente por la presión del Gobierno estadounidense y su participación a través de labores de inteligencia".
Coordinación internacional y presión externa
El académico destacó que este cambio puede interpretarse como parte de los esfuerzos de México para evitar la intervención directa de Estados Unidos, particularmente después de que el expresidente Donald Trump designara a los carteles mexicanos como organizaciones terroristas.
"Es evidente que existe un involucramiento mayor, particularmente en el intercambio de información", afirmó Villareal Palos. "Está haciendo mucha más coordinación con información que ellos llaman inteligencia, aunque realmente no sabemos a qué grado está llegando esta colaboración".
Perspectivas desde el ITESO
Marcos del Rosario, académico del ITESO, coincidió en que aunque ya se observaban algunos avances en la reducción de homicidios y ciertos delitos, el operativo representa un giro más visible respecto a la política aplicada en el sexenio anterior.
"Con la captura y abatimiento del Mencho sí se ve ya un cambio sustancial en la estrategia y al menos una separación de lo que en el sexenio pasado era el adagio aquel de 'abrazos no balazos'", señaló Del Rosario.
El especialista sostuvo que el operativo también respondió a factores externos, particularmente a la relación con Estados Unidos, y que el Gobierno mexicano optó por anticiparse ante posibles decisiones de la Administración de Trump.
Desafíos pendientes y estructura criminal
Ambos expertos advirtieron que la estrategia no puede darse por concluida con este operativo. Villareal Palos indicó que la presión internacional continuará mientras el mercado ilícito siga vigente, además de que aún falta por atacar otros cárteles, como el de Sinaloa.
"Esto no se va a acabar mientras haya un mercado. A lo que sí podemos aspirar es a que la violencia se reduzca y que los cárteles se limiten a hacer su trabajo", explicó el especialista en materia de seguridad.
Por su parte, Del Rosario enfatizó que el verdadero reto no termina con la caída de un líder criminal: "No basta con la captura o el abatimiento de un líder porque puede ser que ya haya una línea sucesoria clara o no, y eso va a implicar también una guerra intestina".
Estrategia binacional necesaria
El académico del ITESO subrayó la importancia de desarticular la estructura financiera, territorial y operativa del grupo, así como contener eventuales disputas internas o reacomodos con otras organizaciones.
"Lo que viene es evidenciar una estrategia para desarticular toda esa infraestructura financiera, territorial y operativa del cártel", afirmó Del Rosario. "Yo no veo la eficacia de los resultados si no se hace de la mano con el Gobierno de los Estados Unidos; tiene que ser una estrategia binacional para que dé resultados".
Los especialistas coincidieron en que mientras el mercado ilícito persista, la presión internacional continuará, y que el verdadero éxito dependerá de la capacidad para desmantelar las estructuras económicas y operativas de las organizaciones criminales, en coordinación con las autoridades estadounidenses.