La Leyenda Musical de Nemesio Oseguera Cervantes
Durante años, su nombre resonó no solo en expedientes judiciales y reportes de inteligencia, sino también en fiestas, cantinas, ferias y a través de las bocinas de incontables vehículos. Antes de convertirse en noticia por su muerte, Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como El Mencho, ya había sido inmortalizado como personaje central de numerosos corridos. Un mito cuidadosamente construido al ritmo de tuba y acordeón, donde un capo del narcotráfico se transformaba en leyenda popular.
Hoy, tras su caída, esas mismas canciones funcionan como un peculiar archivo histórico de una época turbulenta y, simultáneamente, como termómetro de lo que podría venir: la inevitable disputa por el poder dentro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La narcocultura mexicana ha demostrado que, cuando un líder criminal muere, la música no guarda silencio; por el contrario, comienza inmediatamente a narrar y especular sobre quién ocupará su lugar.
Los Artistas que Tejieron la Narrativa Musical
Antes de ser catalogado como objetivo prioritario del Estado mexicano, El Mencho ya era una figura profundamente arraigada en la cultura popular, especialmente en las regiones del norte del país. Su historia no solo aparecía en listas de recompensas, sino que era cantada y reproducida masivamente, un fenómeno que, dentro del universo del narcotráfico, posee una importancia simbólica y de propaganda mucho mayor de lo que aparenta.
Dentro de esta narrativa musical, varias agrupaciones y solistas del regional mexicano han realizado referencias —unas directas y otras veladas— al líder del CJNG. Estas son algunas de las más relevantes y significativas.
Los Alegres del Barranco: El Himno Definitivo
Si existe un grupo abiertamente asociado con los corridos de capos contemporáneos, es sin duda la agrupación sinaloense Los Alegres del Barranco. Ellos grabaron el tema titulado precisamente "El Mencho", considerado uno de los corridos más citados y emblemáticos cuando se habla del líder del CJNG.
La canción describe con detalle su poder territorial, la logística armada de su organización y la lealtad interna, elementos clásicos del corrido moderno. Su estilo musical —caracterizado por un acordeón agresivo, letras directas y una narrativa bélica— encaja perfectamente en lo que se conoce como corridos pesados o enfermos, donde el protagonista es presentado casi como un comandante militar estratégico.
Para muchos analistas de la cultura popular, este tipo de canciones fueron fundamentales para convertir al capo en una figura mítica, acercándolo más a la percepción de un antihéroe que a la de un simple delincuente.
Roberto Tapia: La Biografía Musicalizada
El cantante Roberto Tapia también optó por la referencia frontal con un corrido que lleva por título "El Mencho". A diferencia de las versiones más violentas y explícitas del género, su interpretación se enfoca principalmente en la narrativa biográfica: los orígenes humildes, el ascenso meteórico y el respeto generado dentro de la organización criminal.
La letra cuenta la historia del personaje como si se tratara de una crónica popular, casi folclórica. Es importante señalar que, en el narcocorrido moderno, no siempre se menciona el nombre real del individuo. Con frecuencia se emplean iniciales, apodos o metáforas elaboradas para sortear la censura o posibles problemas legales.
Gerardo Ortiz: El Estratega del Movimiento Alterado
Gerardo Ortiz, uno de los rostros más visibles y reconocidos del llamado Movimiento Alterado, interpretó el tema "El M". Aunque el título parece ambiguo, dentro del contexto específico del género y considerando la época de su lanzamiento, la referencia apunta claramente al líder jalisciense.
La producción de este tema demuestra cómo el narcocorrido ha evolucionado hacia narrativas más sofisticadas y estratificadas, donde el capo es retratado no solo como un pistolero, sino como un estratega empresarial y militar de alto nivel. Esta representación, más elaborada, resulta particularmente influyente entre las audiencias jóvenes.
Enigma Norteño: La Crónica con Precisión
Famosos por su precisión narrativa y detallismo, Enigma Norteño ha utilizado frecuentemente alias y apodos en sus letras. Uno de los más comentados es "El Sr. de los Gallos", un sobrenombre que, dentro del imaginario popular, se ha asociado persistentemente con Nemesio Oseguera Cervantes.
Sus canciones suelen incluir detalles logísticos minuciosos —como el control de plazas, rutas de tráfico y movimientos operativos— que generan una sensación de crónica casi periodística. Este enfoque refuerza enormemente la percepción de autenticidad y veracidad en el oyente. Cabe aclarar que no siempre existen canciones dedicadas exclusivamente al personaje, pero sí abundan las menciones al territorio o a la estructura del cártel que él comandaba.
El Komander y Calibre 50: El Paisaje Sonoro del Crimen
El Komander, otra figura clave del Movimiento Alterado, incluye en su repertorio temas como "Estrategias de Guerra", donde se retratan estructuras armadas, convoyes, armamento pesado y tácticas militares que evocan directamente el estilo operativo del CJNG. Aunque no nombra explícitamente al capo, la estética militarizada coincide plenamente con la narrativa pública del grupo criminal. Este es el ejemplo del corrido de ambiente, que pinta un escenario más que una biografía individual.
Por su parte, Calibre 50, antes de su transición hacia sonidos más comerciales y mainstream, interpretó varios corridos que mencionaban iniciales crípticas, plazas específicas y referencias geográficas a Jalisco. No hay piezas confirmadas que estén dedicadas exclusivamente a El Mencho, pero sí existen claras alusiones al contexto regional donde operaba con fuerza el CJNG. En este caso, se habla más de un paisaje criminal general que de un personaje en particular.
La música, en este contexto, se erige como un poderoso instrumento para la construcción, perpetuación y, en última instancia, transformación de la leyenda criminal. Los corridos no solo narran hechos, sino que moldean percepciones, glorifican acciones y, en el proceso, reescriben la historia a ritmo de banda y norteño.