El legado corrupto que sobrevive a la caída del capo
La reciente muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido mundialmente como "El Mencho", en un enfrentamiento con fuerzas federales en la sierra de Tapalpa, Jalisco, ha eliminado una figura mítica del narcotráfico mexicano. Sin embargo, su verdadero legado criminal permanece intacto y más fortalecido que nunca.
El heredero no es un hombre, es un sistema
Contrario a lo que podría especularse, el auténtico sucesor del liderazgo criminal no es Audias Flores Silva "El Jardinero", segundo al mando según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Tampoco lo es Juan Carlos Valencia González "El R3", hijastro del capo, ni Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán "El Sapo", conocido por su violencia extrema.
El verdadero heredero de "El Mencho" es la corrupción institucional y empresarial enquistada en México, un sistema que funciona como el corazón y cerebro del cártel más poderoso del país. Esta red corrupta ha permitido al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) consolidar su dominio absoluto en 13 entidades federativas, manteniendo presencia en el resto del territorio nacional según el último informe de la DEA correspondiente a 2025.
La impunidad empresarial del CJNG
Estados Unidos ha implementado sanciones contundentes en los últimos años contra 176 empresas y 91 personas en Jalisco por sus vínculos demostrados con el tráfico de drogas, lavado de dinero y otras actividades delictivas relacionadas con el CJNG. Esta lista pública incluye:
- Decenas de inmobiliarias y constructoras
- Agencias de servicios turísticos
- Empresas agrícolas y de logística
- Compañías de transporte y servicios financieros
- Restaurantes, comercios, hoteles y despachos de arquitectura
Pese a la evidencia y señalamientos internacionales, las autoridades mexicanas han actuado en contadas ocasiones contra esta red empresarial que opera bajo la protección del cártel. La DEA ha destacado en sus informes que, a diferencia de otras organizaciones criminales, el CJNG ha priorizado el fortalecimiento de su brazo financiero para el blanqueo de capitales, donde la corrupción bancaria y de servidores públicos juega un papel fundamental.
Expansión durante el sexenio anterior
El CJNG consolidó y amplió considerablemente su poder durante el sexenio anterior, período en el que comenzó a disputar abiertamente la hegemonía al tradicional Cártel de Sinaloa. Esta expansión se ha sustentado en una sofisticada red de infiltración en sectores económicos legítimos.
Tan solo el viernes pasado, el Departamento del Tesoro estadounidense sancionó al resort Kovay Gardens y a 17 empresas más vinculadas al cártel por estafas con tiempos compartidos en Puerto Vallarta y Nayarit. Entre los sancionados figura Carlos Rivera Miramontes, hijo del exgobernador priista Carlos Rivera Aceves, acusado de operar una red que utiliza los sectores inmobiliario y financiero para defraudar a ciudadanos estadounidenses.
Tapalpa: Símbolo de la connivencia
La caída de "El Mencho" en Tapalpa resulta particularmente simbólica. Esta localidad, destino vacacional preferido por miles de tapatíos y lugar donde el exgobernador Enrique Alfaro posee su casa de descanso para sus visitas a Jalisco, representa la paradójica coexistencia entre el turismo legítimo y las operaciones criminales.
La muerte del capo elimina una figura visible, pero deja completamente intacta su red criminal: una estructura de miles de millones de pesos que fusiona, en un abrazo cómplice, la política, la clase empresarial, la ambición desmedida y el crimen organizado. Todo esto opera bajo la protección de la corrupción institucional, judicial y policial que permea múltiples niveles del Estado mexicano.
Esta es la verdadera herencia de "El Mencho" que permanece activa y operativa, constituyendo un desafío mayúsculo para las autoridades mexicanas e internacionales que buscan desmantelar no solo a los capos, sino los sistemas que los sostienen y perpetúan.