Disparos al aire y tensión en Loma de Bácum tras persecución de la Marina
La tarde de este domingo, la comunidad yaqui de Loma de Bácum, ubicada al sur de Sonora, vivió momentos de alta tensión marcados por múltiples disparos al aire. El incidente ocurrió cuando un convoy de la Secretaría de Marina (SEMAR) ingresó al territorio autónomo sin autorización, mientras perseguía a dos presuntos narcomenudistas. La situación, que afortunadamente no dejó heridos, culminó con un llamado de atención del Congreso Nacional Indígena (CNI), quien denunció una violación a las leyes propias del pueblo yaqui.
Detalles del operativo y la reacción comunitaria
Según la denuncia publicada en el sitio web oficial del CNI, alrededor de las 2:30 pm, tres patrullas de la Marina arribaron a Loma de Bácum en persecución de dos individuos que se escondieron en la comunidad. Los marinos se introdujeron de manera violenta, lo que provocó que la población comenzara a alertarse y congregarse en respuesta a lo que percibieron como una falta total de respeto a su autonomía. El comunicado del CNI destaca que este acto demuestra no solo el carácter violento del Estado, sino también un claro desconocimiento de las formas de gobierno indígenas.
Los disparos y el contexto del crimen organizado
Los disparos al aire, que según el CNI ascendieron a aproximadamente 20, se habrían efectuado por agentes de la SEMAR después de que una de sus patrullas resultara dañada por un machetazo. Fuentes anónimas, que pidieron reserva por temor a represalias, confirmaron a Proceso que las personas perseguidas efectivamente se desempeñaban como operadores de "la plaza" en la venta de drogas. Además, se informó que la confrontación entre las autoridades y los residentes de Loma de Bácum inició cuando sujetos coludidos con el crimen organizado intentaron interceder por los ahora detenidos.
Complejidad de la situación y penetración criminal
Lo complejo de este evento, que involucra la violación del territorio autónomo en un contexto de lucha contra el narcotráfico, se agudiza por informes que indican que células criminales de la región han logrado penetrar en la estructura de gobierno indígena. Este fenómeno, según las fuentes, sería objeto de rechazo por la mayoría de la comunidad originaria, añadiendo una capa adicional de conflicto a la ya delicada situación. Momentos después del incidente, arribaron patrullas estatales, aunque la situación ya se encontraba controlada.
Este caso subraya los desafíos en la coordinación entre autoridades federales y comunidades indígenas, especialmente en regiones donde el crimen organizado busca infiltrarse. La tensión en Loma de Bácum refleja un equilibrio frágil entre la aplicación de la ley y el respeto a la autonomía de los pueblos originarios, un tema que continúa generando debate y preocupación a nivel nacional.



