En medio de la presión contra el gobierno de Claudia Sheinbaum y las acusaciones contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el crimen organizado, la administración de Donald Trump presentó su estrategia nacional contra las drogas. Uno de los puntos centrales del documento exige a México desmantelar los cárteles del narcotráfico.
Resultados medibles y combate al fentanilo
Trump demanda resultados tangibles y medibles al gobierno de Sheinbaum en el combate al crimen, especialmente en el tráfico de fentanilo, un discurso que ha repetido durante meses. La Estrategia Nacional identifica a la frontera sur como el "epicentro" de la amenaza de drogas sintéticas.
"El presidente Trump ha lanzado una ofensiva decisiva, histórica e implacable contra los narcoterroristas que envenenan a los estadounidenses. La Estrategia continúa esta ofensiva para desmantelar las multimillonarias organizaciones criminales de los cárteles, alimentadas por la muerte y la destrucción", señala el documento.
Tres ejes para México
En el caso de México, se solicita mejorar resultados en tres ejes: incautación de precursores químicos, reducción de la producción de drogas y desmantelamiento de la capacidad operativa de los cárteles. El documento también advierte sobre el endurecimiento de sanciones económicas a entidades comerciales que no protejan sus cadenas de suministro contra la explotación por parte del crimen organizado.
Además, se anunció una “campaña mundial” en la que los cárteles designados como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) serán perseguidos bajo esa figura. Según el informe presentado por la zar antidrogas Sara Carter, grupos como el Cártel de Sinaloa o el Cártel Jalisco Nueva Generación "operan con un nivel de impunidad en partes de México que desafían directamente la soberanía del Estado, empleando violencia extrema para controlar los corredores del tráfico lucrativo hacia EU".
Combate frontal y control financiero
La estrategia prioriza el combate frontal contra organizaciones criminales transnacionales, responsables de alimentar una industria multimillonaria basada en el narcotráfico. Entre las acciones destacan investigaciones financieras, sanciones a redes de lavado de dinero y el uso de inteligencia para ubicar y desarticular liderazgos criminales. El plan integral busca frenar el consumo, combatir a las organizaciones criminales y fortalecer la atención a las adicciones en territorio estadounidense.
El documento, de 195 páginas, contiene 31 menciones a México. En abril, el Departamento del Tesoro levantó las sanciones impuestas en junio contra CIBanco, con sede en México, por presunto lavado de dinero del narcotráfico, para permitir la liquidación del banco gestionado por la autoridad bancaria mexicana. El anuncio se dio después del encuentro del titular del Tesoro, Scott Bessent, con el secretario de Hacienda mexicano, Édgar Amador Zamora. Ambos funcionarios indicaron la necesidad de fortalecer el intercambio de información para frenar el lavado de dinero y las actividades financieras del crimen organizado.
En junio de 2025 se bloqueó el acceso al sistema financiero estadounidense de CIBanco, Intercam Banco y la firma de corredores de bolsa Vector, lo que provocó una caída en la calificación de las tres entidades que afectó a México mientras el gobierno intentaba proteger a sus clientes. Las acusaciones de lavado de dinero fueron negadas por las empresas financieras y cuestionadas por el gobierno mexicano. Estados Unidos mantiene la imposición de más sanciones a quienes considera vinculados a los cárteles mexicanos, especialmente a los que calificó de terroristas el año pasado.
Estos movimientos ocurren durante el proceso de revisión del tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá, un acuerdo que Trump despreció pero que los otros dos países consideran clave para la competitividad económica regional.



