Guadalajara paralizada tras la captura de 'El Mencho'
La detención de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como 'El Mencho', en un operativo federal en Tapalpa, Jalisco, ha sumido a Guadalajara en un estado de parálisis e incertidumbre. Los ciudadanos reportan interrupciones significativas en actividades comerciales y ajustes en la operación de negocios, reflejando un clima de tensión que ha vaciado las calles de la metrópoli tapatía.
Comercios cerrados y calles desiertas
Fernanda, una vendedora ambulante en Tesistán, observa desde su ventana las calles vacías, donde solo el motor de un carro solitario rompe el silencio. "Es un día perdido de venta", lamenta, mientras su mesa de plástico y productos permanecen abandonados en la cochera. "Todos sabemos quién es 'El Mencho': en cuanto vimos las noticias nos quedamos en shock. Un domingo, que suele ser el día que más vendemos, es impresionante verlo así por la tarde. Como si todo hubiera quedado en pausa".
En zonas como Arcos de Zapopan, las tiendas departamentales cerraron sus puertas, y las banquetas lucen desoladas, con apenas algún insecto cruzando la vía. Los contados vehículos y motocicletas que circulan producen un eco que retumba en la ciudad, acentuando la sensación de irrealidad.
Transporte suspendido y ciudadanos vulnerables
La suspensión del transporte público ha dejado a muchos residentes en situaciones de vulnerabilidad. Lorena, atrapada en la calle sin tren ni camiones, comenta: "Fue bueno que suspendieran el servicio porque pudimos ser blanco de ataques, pero ahora muchos nos quedamos a merced de los sicarios. Dependemos de que alguien más venga por nosotros". Esta medida, aunque preventiva, evidencia cómo la situación podría haberse salido de control, según testimonios locales.
En Parques de Tesistán, se escuchan ráfagas de balas y sirenas de emergencia a lo lejos, añadiendo un telón de fondo de peligro a la ya tensa atmósfera.
Reflexiones ciudadanas sobre el control del cártel
Francisco, caminando por la avenida Vallarta—una de las arterias más concurridas que hoy luce muerta—reflexiona sobre el impacto: "Un evento como estos paraliza la ciudad, pero demuestra que el cártel tiene el control y puede infundir miedo cuando quiera. Todos dejamos nuestras actividades por temor a lo que pueda pasar. Tomaron las calles de la ciudad y nosotros, los ciudadanos, nos quedamos paralizados, con miedo". Su breve paseo de 10 minutos termina con un regreso apresurado a casa, buscando la sombra en una tarde calurosa.
Este domingo en Guadalajara se ha convertido en un día perdido, no solo en términos económicos, sino también en la cotidianidad de sus habitantes, quienes enfrentan las consecuencias inmediatas de la caída de uno de los capos más notorios del país.