El impacto nacional de un criminal y la respuesta de una sociedad
El temor que llevó al encierro masivo el lunes pasado fue completamente justificado. Las calles permanecieron vacías, los comercios cerraron sus puertas, los vuelos se vieron en duda y hasta nuestro diario no pudo circular porque el equipo de imprenta no se completó. Así como Crónica no pudo llegar a las calles, infinidad de labores honestas suspendieron su vida cotidiana, arrinconadas por el miedo y la incertidumbre que generó la situación.
Un parteaguas que llama a la acción
Este encierro, aunque justificado, nunca podría ser deseable. La muerte de Nemesio Oseguera, conocido como 'El Mencho', el criminal más sanguinario que haya conocido el país, representa un parteaguas que debe llamarnos a la reflexión profunda. Es momento de participar con convicción en el regreso a la normalidad de la vida diaria: no sólo notarla, sino promoverla activa y convencidamente.
Que nunca más un criminal vuelva a impedirnos caminar libremente por las calles, los parques o las plazas. Que nunca más un criminal decida quién gobierna, quién y qué se vende, o quién vive o muere. Tampoco debemos aceptar una paz narco impuesta desde el lado oscuro de la sociedad.
Jalisco: el foco de atención y la recuperación de identidad
Aunque la reacción de los maleantes el domingo pasado fue a escala nacional, Jalisco se convirtió en el foco de atención en múltiples sentidos. El apelativo Jalisco Nueva Generación, utilizado por el grupo delictivo, había expropiado indebidamente el nombre de una tierra que es sinónimo de mexicanidad para muchos.
Es crucial recalcar que, sin mala intención, mucha información que circuló en redes sociales bajo la pregunta "¿Quién es El Mencho?" olvidó utilizar los calificativos correctos. No se trataba de un popstar ni de un hombre destacado por su sapiencia. Como bien señaló el secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, al informar repetidamente sobre el asunto, antes del nombre Nemesio Oseguera deben colocarse adjetivos como sanguinario, despiadado y criminal.
Puerto Vallarta: símbolo de lo que debe guiar Jalisco
El siempre queridísimo Puerto Vallarta, infaltable como referencia vacacional en la vida jalisciense, merece especial mención. Esplendoroso y altivo, este principal punto turístico de nuestro estado debe ser guiado por los jaliscienses mismos. Debe convertirse en un escaparate auténtico de lo que se vive en toda la entidad, no en un remanso decretado por quienes han llevado la intranquilidad a cientos de poblaciones.
Que no nos roben nuestro nombre y que no olvidemos calificarlos correctamente. La recuperación de la normalidad y la identidad de Jalisco pasa por reconocer la realidad sin eufemismos y por construir una paz genuina, no impuesta por el crimen.



