La Tercera Fue la Vencida: Sedena Abate a 'El Mencho' Tras Años de Persecución
El líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como 'El Mencho', fue abatido ayer en un operativo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en el municipio de Tapalpa, Jalisco. Este éxito militar marca el fin de una persecución de más de trece años, caracterizada por intentos fallidos y episodios de extrema violencia en el país.
Historia de Intentos Fallidos y Violencia Desatada
El primer intento de detención ocurrió en agosto de 2012, durante el sexenio de Felipe Calderón, cuando un operativo en Jalisco desencadenó una ola de terror con 23 narcobloqueos y el secuestro de 36 vehículos. La violencia se repitió en mayo de 2015, bajo la administración de Enrique Peña Nieto, con ataques más agresivos que incluyeron la quema de bancos y el derribo de un helicóptero militar, resultando en la muerte de seis soldados y un agente.
En contraste, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, no se realizaron operativos significativos para capturar a Oseguera, a pesar de que se mantuvo como un objetivo prioritario para las autoridades federales.
Operativo Final y Reacciones Inmediatas
El abatimiento de ayer, que contó con colaboración informativa del Gobierno de Estados Unidos, provocó reacciones inéditas. Omar García Harfuch, secretario de Seguridad Pública federal, felicitó a las fuerzas armadas por la operación. Sin embargo, el poderío del CJNG se manifestó rápidamente con narcobloqueos en al menos 15 estados, siendo Jalisco el más afectado por las agresiones.
Contexto Internacional y Futuros Desafíos
Este operativo no puede entenderse sin las presiones del gobierno de Donald Trump hacia México, lo que plantea interrogantes sobre el tipo de colaboración futura. La muerte de 'El Mencho' probablemente desatará una guerra interna dentro del CJNG por el liderazgo, una organización con presencia en casi 60 países y considerada una de las más poderosas del crimen organizado a nivel mundial.
La caída de Nemesio Oseguera cierra un capítulo sangriento, pero abre nuevos desafíos para la seguridad nacional en medio de reacomodos y disputas dentro del cartel.