La pausa se acabó: Estados Unidos intensifica presión sobre México tras muerte de El Mencho
El presidente estadounidense Donald Trump ha coronado dos días de mensajes ominosos con un ultimátum directo a México. La operación donde murió Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), marcó un punto de inflexión en las relaciones bilaterales, pero la tregua que Washington otorgó a la administración de Claudia Sheinbaum ha llegado a su fin.
Un discurso cargado de amenazas y condescendencia
En un tono grosero y con evidente condescendencia misógina, Trump parodió a la presidenta mexicana durante sus intervenciones públicas. Su mensaje central fue contundente: México es el epicentro de la violencia de los cárteles, organizaciones que comparó directamente con Al Qaeda y el Estado Islámico en términos de su amenaza terrorista.
Funcionarios clave de su administración habían anticipado esta postura, advirtiendo sobre acciones unilaterales si México no aceptaba ayuda para aniquilar a estas estructuras criminales. Según estas fuentes, tanto el gobierno mexicano como el estadounidense estarían siendo controlados por estas organizaciones, una acusación que eleva la retórica a niveles sin precedentes.
La prioridad mexicana en la agenda de Trump
Contrario a lo que algunos analistas especulaban, Irán, Cuba, Venezuela y Ucrania no han distraído la atención de la Casa Blanca. Estos conflictos internacionales simplemente reordenaron los tiempos políticos, pero México sigue siendo una de las máximas prioridades para la administración Trump.
El objetivo es claro: necesita borrar a los cárteles del mapa o al menos asestar golpes contundentes que sumen a su capital político. Con elecciones legislativas en el horizonte, la presión sobre el narcotráfico mexicano representa una oportunidad para recuperar aprobación y asegurar que los republicanos mantengan el control del Congreso y el Senado.
La ceguera política en México: un barril de dinamita
Mientras la crisis avanza a velocidad en Washington, en México persiste lo que algunos observadores llaman la ceguera de una clase política que no cree estar sentada sobre un barril de dinamita. El régimen morenista parece no comprender completamente las implicaciones de la mezcla entre crimen organizado y política.
La reforma electoral, fuera de un acto de fe, no impide que el crimen organizado financie campañas políticas e imponga a sus candidatos. Morena continúa evaluando precandidaturas a gubernaturas con personas vinculadas al crimen organizado, algunas de las cuales tienen investigaciones abiertas tanto en México como en Estados Unidos.
En al menos tres casos documentados, estos vínculos son evidentes. En otro, una de las personas que será encuestada pertenece a un grupo cuyas ramificaciones criminales llegan a lo más alto de la élite morenista. La tranquilidad con que actúan estos actores sugiere una impunidad que solo puede explicarse por protección institucional.
Las visas canceladas: una advertencia ignorada
Hace poco más de un mes, funcionarios estadounidenses anticiparon a sus contrapartes mexicanas que el Departamento de Estado consideraba hacer pública la lista de políticos a quienes se les había cancelado la visa. Más de 100 políticos mexicanos han visto revocadas sus visas, aunque solo un puñado sabe actualmente que no pueden entrar a Estados Unidos.
Algunas voces del régimen mexicano minimizan esta advertencia, comparándola con la fábula infantil "Que viene el lobo", donde el temor inicial ante la agresividad de Trump se ha disipado. Pero como los tiempos políticos en Washington no son los mismos que en México, esta excesiva confianza podría resultar costosa.
La muerte de El Mencho: oxígeno político y preguntas sin respuesta
La eliminación de Nemesio Oseguera inyectó oxígeno político a varias figuras del régimen y de otros partidos, pero también dejó interrogantes cruciales sin resolver. Funcionarios de ambos países sostienen que el gobierno de Sheinbaum deseaba que El Mencho sobreviviera para que pudiera declarar sobre un punto de mayor interés: los detalles de cómo se fraguaron las alianzas del CJNG con gobernantes.
Tres arreglos particularmente relevantes quedaron sin esclarecer:
- El acuerdo fundamental con La Barredora, que se convirtió en el brazo armado táctico de la organización
- Los arreglos con los gobiernos de Jalisco para construir el santuario del cártel en ese estado
- La transacción con autoridades en Chiapas que permitió al CJNG tomar el control de los negocios en la frontera sur a expensas del Cártel de Sinaloa
Sheinbaum: entre dos pasos adelante y uno atrás
Teóricamente, quien perdió políticamente con la muerte de Oseguera fue la presidenta Sheinbaum. Las potenciales declaraciones del capo le habrían dado información valiosa sobre la clase política, particularmente los grupos radicales obradoristas que parecen sabotearla constantemente.
Pero esta pérdida es solo teórica, porque Sheinbaum tiene muchos datos que comprometen a importantes figuras del régimen y hasta la fecha lo único que han recibido es protección institucional y promociones por razones político-electorales.
La presidenta parece avanzar con cautela, dando dos pasos adelante y uno atrás en sus acciones, buscando principalmente no alterar el status quo con su predecesor, Andrés Manuel López Obrador. Tras el abatimiento de El Mencho, cuando un militar le señaló que era positivo haber abandonado la política de "abrazos, no balazos", su reacción inmediata fue pedir una estrategia para impedir que esta acción tuviera un impacto negativo en López Obrador.
La decisión Churchill: ¿hay alguien en Palacio Nacional?
Esta actitud recuerda, de manera inversa, "la decisión más difícil y dolorosa" de Winston Churchill durante la Segunda Guerra Mundial: el bombardeo de Mers-el-Kébir. En 1940, con Francia recién caída ante la Alemania nazi, Churchill temía que Hitler tomara la cuarta flota naval más poderosa del mundo para invadir Reino Unido.
Su dilema se resolvió en términos estratégicos: si la flota caía en manos nazis, Reino Unido perdería la guerra. Por eso ordenó atacar los buques de guerra franceses, donde murieron más de 1,200 marineros. El enjambre político-criminal en México podría llevar a una decisión similar, pero la pregunta que queda en el aire es si hay un Churchill en Palacio Nacional dispuesto a tomar medidas drásticas.
Ventanas de oportunidad en medio de la crisis
Paradójicamente, las nuevas amenazas de Trump vuelven a abrir ventanas de oportunidad para la presidenta Sheinbaum. Los planes de contingencia unilateral por parte de Estados Unidos, en caso de que México siga sin actuar contra políticos vinculados con criminales, están listos desde hace semanas.
Solo esperan que Trump dé la luz verde para iniciar acciones unilaterales. Esta presión externa podría, irónicamente, proporcionar a Sheinbaum el impulso político necesario para tomar decisiones difíciles que hasta ahora ha evitado, siempre y cuando esté dispuesta a enfrentar las consecuencias dentro de su propio movimiento político.
