Una amenaza de bomba movilizó a las autoridades de seguridad en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), activando de inmediato los protocolos establecidos para este tipo de emergencias. Afortunadamente, tras una exhaustiva revisión por parte de especialistas, se descartó cualquier riesgo real para los pasajeros y el personal.
Protocolo de seguridad activado
El incidente ocurrió durante la mañana de este jueves, cuando se recibió una llamada anónima alertando sobre la presencia de un artefacto explosivo en una de las terminales del aeropuerto. Ante la situación, los cuerpos de seguridad implementaron el plan de contingencia, que incluyó la evacuación parcial de áreas específicas y la suspensión temporal de operaciones en algunas zonas.
Elementos de la Guardia Nacional, la Policía Federal y personal de Protección Civil acudieron al lugar para coordinar las acciones de respuesta. Se estableció un perímetro de seguridad y se solicitó a los viajeros mantener la calma mientras se realizaban las investigaciones correspondientes.
Inspección y descarte de riesgo
Un equipo de binomios caninos especializados en detección de explosivos recorrió las instalaciones, junto con personal de la Dirección General de Aeronáutica Civil. Tras una revisión minuciosa de las áreas señaladas, no se encontró ningún objeto sospechoso que representara una amenaza real.
Las autoridades confirmaron que se trató de una falsa alarma, posiblemente generada por una llamada de broma o con intenciones de generar caos. El protocolo de seguridad se mantuvo activo hasta que se garantizó la total seguridad de las instalaciones.
Reanudación de operaciones
Una vez descartado el riesgo, las operaciones en el AICM se reanudaron de manera paulatina. Los vuelos que habían sido retrasados o desviados comenzaron a retomar su curso habitual, aunque se recomendó a los pasajeros verificar el estatus de sus vuelos con las aerolíneas correspondientes.
El aeropuerto más transitado de México opera con normalidad tras el incidente, que afortunadamente no pasó a mayores. Las autoridades reiteraron su compromiso con la seguridad de los usuarios y destacaron la importancia de mantener la calma ante este tipo de situaciones.
Llamado a la responsabilidad
Las autoridades hicieron un llamado a la población para evitar realizar este tipo de llamadas falsas, ya que generan alarma innecesaria y movilizan recursos que podrían ser requeridos en emergencias reales. Recordaron que realizar amenazas de bomba es un delito federal que puede ser castigado con penas de prisión.
El AICM mantiene sus medidas de seguridad habituales y continuará trabajando en coordinación con las distintas corporaciones para garantizar la protección de los viajeros y del personal que labora en el aeropuerto.



