Gobierno de la Ciudad de México despliega estrategia integral contra el farderismo en comercios
Ante el notable incremento en los reportes de robos a establecimientos comerciales cometidos por farderos, el Gobierno de la Ciudad de México, a través de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), ha puesto en marcha una estrategia integral basada en tres ejes fundamentales: atención a las causas, investigación y reacción. El titular de la dependencia, Pablo Vázquez Camacho, explicó que estas acciones se aplican de manera diferenciada según las características de cada caso, con el objetivo de emplear los mecanismos más adecuados para prevenir y atender este tipo de delitos que afectan al sector comercial.
Primer eje: Coordinación directa con tiendas de autoservicio
El primer componente de la estrategia contempla una coordinación directa y estrecha con las tiendas de autoservicio, especialmente con aquellas donde se ha detectado una mayor incidencia de robo de mercancía. Esta comunicación fluida busca facilitar avisos oportunos a las autoridades, permitiendo así una respuesta más rápida y eficaz por parte de los cuerpos de seguridad. La colaboración entre el sector privado y las instituciones públicas se considera esencial para disuadir la actividad delictiva y proteger los bienes de los comerciantes.
Segundo eje: Investigación profunda de casos y desmantelamiento de redes
La segunda vertiente se enfoca en la investigación exhaustiva de los casos de farderismo. La SSC ha identificado que una parte significativa de esta actividad ilícita es cometida por grupos organizados que se dedican sistemáticamente al robo en establecimientos. Por ello, se mantienen abiertas diversas indagatorias con el propósito de lograr detenciones dentro de los propios comercios y, en su caso, desmantelar las redes criminales que operan de manera coordinada.
Las autoridades han señalado que estas investigaciones no sólo buscan atender hechos en flagrancia, sino también identificar patrones de operación y posibles vínculos entre las personas involucradas en estos robos. Este enfoque proactivo permite anticipar movimientos y desarticular estructuras delictivas antes de que causen mayores daños.
Tercer eje: Perspectiva social y programas de reinserción
El tercer componente de la estrategia adopta una perspectiva social cuando se detecta que los robos se cometen por motivos económicos o de subsistencia. En estos casos, se trabaja de manera coordinada con la fiscalía para canalizar a las personas involucradas hacia programas de apoyo y reinserción social, evitando así la criminalización de situaciones de vulnerabilidad.
Entre las alternativas contempladas se encuentra el programa Reconecta con la Paz, dirigido específicamente a jóvenes de entre 12 y 35 años que han cometido delitos de bajo impacto. A través de este mecanismo, se busca que quienes enfrenten procesos legales puedan acceder a apoyos sociales mediante figuras jurídicas como la suspensión condicional del proceso.
De acuerdo con la SSC, el objetivo primordial es evitar la reincidencia mediante la atención de los factores económicos o sociales que pudieron haber motivado la conducta delictiva. Esta labor se realiza en estrecha coordinación con los establecimientos comerciales que presentan las denuncias, fomentando un enfoque restaurativo que beneficie tanto a las víctimas como a los infractores.
