Hombre busca desesperadamente a su esposa secuestrada en Reynosa
Un hombre ha lanzado un angustiado llamado a la población de Reynosa, Tamaulipas, para ayudar a localizar a su esposa, Lorena Cortez Villa, de 36 años, quien fue interceptada y secuestrada por hombres armados el pasado 1 de octubre. La mujer se encontraba en la ciudad por motivos laborales cuando ocurrió el terrible suceso.
Interceptación violenta camino al hotel
Según el relato compartido en redes sociales por el esposo, Lorena viajaba desde el aeropuerto de Reynosa hacia el Hotel Holiday Inn, ubicado en el centro de la ciudad, acompañada de dos compañeras de trabajo. Durante el trayecto, varias camionetas las interceptaron de manera violenta.
"Iba acompañada de dos compañeras; varias camionetas las interceptaron, les quitaron dinero y teléfonos y al no poderse llevar a las 3 se llevaron a mi esposa", detalló el hombre en su publicación, evidenciando la selectividad del crimen.
Amenazas que silencian la denuncia formal
Uno de los aspectos más alarmantes de este caso es que la familia no ha interpuesto una denuncia formal ante las autoridades. Los captores les advirtieron explícitamente que no lo hicieran, argumentando que ellos "trabajan ahí" y podrían enterarse, poniendo en grave riesgo la vida de Lorena.
"Nos dijeron que si levantábamos la denuncia ellos se enterarían porque 'trabajan ahí' y podrían hacerle daño a mi esposa. Por eso, no vamos a presentar una denuncia hasta tener alguna noticia o información confiable sobre su paradero, por seguridad", explicó el esposo, revelando el clima de intimidación que impera.
Un llamado humanitario ante la desesperación
El hombre añadió que su único deseo es que liberen a su esposa con vida, haciendo énfasis en que tienen una hija pequeña que la espera ansiosamente en casa. La situación ha sumido a la familia en una profunda incertidumbre y miedo, recurriendo a la solidaridad ciudadana ante la imposibilidad de acudir a las vías oficiales por las amenazas recibidas.
La desaparición de Lorena Cortez Villa se enmarca en el preocupante contexto de seguridad que vive la región, donde los delitos como secuestros y extorsiones continúan afectando a la población civil, muchas veces en complicidad o con la aquiescencia de actores corruptos dentro de las instituciones.



